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martes, 12 de diciembre de 2017

Encuentro

Patrimonio
Espiritualidad no es intimismo. Ciertamente, Schileebeeckx introduce “Cristo y los cristianos” (1979) señalando que todo comenzó con un encuentro personal. Pero tras la reunión, son enviados. En los Ejercicios Espirituales, Loyola propone que se pida “conocimiento interno” del Cristo, pero a continuación señala que ese conocimiento tiene que ver con una praxis que debe traducir el amor “más a las obras que a las palabras”. Será por eso por lo que Jerónimo Nadal SJ, jesuita de primera generación, en pleno renacimiento, sintetizará la propuesta de la naciente Compañía en un slogan somero: “Contemplativos en la acción”. La contemplación, necesaria para eludir la banalidad de los tiempos, no deviene ni en esteticismo ni en terapéutica autoayuda, sino que, por el contrario lanza a la vida concreta en la que se toman decisiones y se obtienen resultados.

sábado, 9 de diciembre de 2017

Conocimiento interno

Camino a Cáceres, en el tren
¿Qué es lo que nos cambia profundamente? Parece que nuestra tendencia es a permanecer en nuestras convicciones previas incluso cuando ya vemos que hacen agua (Kuhn, La estructura de las revoluciones científicas, 1962). En términos de Hans Albert: generamos una estrategia de inmunización de nuestras teorías que hace innecesario asumir los nuevos datos de realidad. Chércoles SJ (“Conocimiento interno”, Diccionario de Espiritualidad Ignaciana) acude a Loyola: hay que “sentir conocimiento interno” para que algo  produzca cambios estables. No es algo tan vinculado al sentimentalismo de los afectos o las emociones, como a la sensibilidad de los sentidos: si me acerco a la realidad dirigiendo los sentidos desde mis cosmovisiones previas, me distancio de lo real para permanecer en mi imagen del mismo, aunque sea una “ilusión”.