En el siglo I, en la ciudad de Éfeso surge
una comunidad cristiana relevante como para aparecer entre las cartas a las
Iglesias del Apocalipsis. Es una comunidad minoritaria en una ciudad con otros
valores dominantes. Los conflictos se suceden y la comunidad adopta un modo de
resistencia. Además, tiene que lidiar dentro con pactos o arreglos impulsados
por “falos profetas”. Sus gentes adquieren costumbres y hábitos que la
posicionan con identidad frente a otras comunidades y frente a quienes quieren
llevarla a posiciones lejanas a su fe. La institución funciona. Sin embargo, el
autor del escrito advierte: “abandonas tu amor del principio”. Las identidades
comunitarias, cuando se normalizan, vencen enemigos y evitan desvíos que las
desvirtúan. Pero pierden capacidad de contraste y de vida. No sólo en Éfeso, no
sólo en el cristianismo.
viernes, 5 de abril de 2019
jueves, 4 de abril de 2019
La razón tiene límites

miércoles, 3 de abril de 2019
Dionisos

Etiquetas:
Biblia,
Caos,
Cosmos,
Cultura,
Dionisos,
Espíritu,
Éxtasis,
Gozo,
Grecia,
Humanidad,
Idealismo,
Levi-Strauss,
Metafísica,
Nietzsche,
Orden,
Realidad,
Tradición
lunes, 1 de abril de 2019
Filosofía a golpes

domingo, 31 de marzo de 2019
Sentido
Para
Wittgenstein, probablemente, es una falsa pregunta con ninguna respuesta
posible: falso problema. Sobre el “sentido”, en ese sentido, no hay nada que
decir. Mejor callar. Sartre quizás piense que se trata de un sentido
autoconstruido: no hay un para qué dado; cada persona, sin más referente ni
horizonte que la propia historia, debe construirlo. Foucault invita a observar
cómo el viento de las circunstancias lo borrará como a un rostro dibujado en la
arena de la playa. Sin embargo, no pocas personas se mueven con un para qué:
¿el dinero, el poder, el placer? O, incluso, sin darle una formulación
conceptual, el para qué es el miedo o la codicia, el propio ego, o aquellas
causas que encumbran a la persona y le dan prestigio o reconocimiento. Loyola
propone: alabar, hacer reverencia, servir (gratuidad, respeto, cuidado). Y así
salvar la vida.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)