Es un
neologismo y da nombre al miedo a los pobres: Aporofobia. La puso en
circulación Adela Cortina. Fue palabra del año (Fundeu 2017). En nombre de la
protección de nuestro espacio europeo y de la identidad que supuestamente nos
arrebatan los extranjeros, la UE y sus sociedades no están a la altura de las
personas refugiadas. Nos defendemos de ellas y con tales medios, que el
balance es desolador: muros y alambradas en nuestras fronteras, países que no
respetan las decisiones de la Comisión Europea, desconfianza entre los socios,
crecimiento de las mafias y cadáveres. Los odios y sus miedos son malos
consejeros a la hora de ponernos en marcha. Ojalá cambiemos las fobias en
filias, y, como una sociedad que cree en la humanidad, nos pasemos a la
aporofilia, es decir, al amor a quienes más necesidades tienen.
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domingo, 21 de octubre de 2018
Aporofobia
Es un
neologismo y da nombre al miedo a los pobres: Aporofobia. La puso en
circulación Adela Cortina. Fue palabra del año (Fundeu 2017). En nombre de la
protección de nuestro espacio europeo y de la identidad que supuestamente nos
arrebatan los extranjeros, la UE y sus sociedades no están a la altura de las
personas refugiadas. Nos defendemos de ellas y con tales medios, que el
balance es desolador: muros y alambradas en nuestras fronteras, países que no
respetan las decisiones de la Comisión Europea, desconfianza entre los socios,
crecimiento de las mafias y cadáveres. Los odios y sus miedos son malos
consejeros a la hora de ponernos en marcha. Ojalá cambiemos las fobias en
filias, y, como una sociedad que cree en la humanidad, nos pasemos a la
aporofilia, es decir, al amor a quienes más necesidades tienen.jueves, 18 de octubre de 2018
Estado social y de derecho
Además de las personas muertas, el actual sistema
de migración y refugio de Europa tiene algunos tintes negros: menores perdidos,
mafias enriquecidas, mujeres violadas, economía sumergida (Naïr, “Refugiados”,
2016). Además, la ruptura de la identidad europea, aquella que también tiene
sus raíces en la modernidad y se concreta políticamente en el estado social y
de derecho. Se pierde la identidad cuando se identifica a migrantes con
terroristas, se deja de respetar el derecho internacional y se desentiende del
derecho de las personas refugiadas. Dice el Evangelio: “Nada que viene de fuera
corrompe el corazón humano”. Nuestra Europa se pierde no por la llegada de
musulmanes inmigrantes, sino por la falta de respeto a su propio derecho y a la
ausencia de un proyecto eficiente de acogida e inclusión social (a nativos y a
nuevos residentes).martes, 16 de octubre de 2018
La identidad de Europa
Toda sociedad tiene derecho a defender su identidad
(Naïr, “Refugiados”, 2017). La identidad de Europa, nacida a partir de la
modernidad, tiene su centro en los derechos humanos, la participación, la
protección del débil. Lo hace con el Estado de Derecho y los acuerdos
internacionales. Así, la Convención de Ginebra, de mitad del siglo XX, es una de las más importantes declaraciones
de protección para el desvalido. La defensa de la propia identidad, sin
embargo, es aducida en la actualidad como explicación para unas medidas frente
a las demandas de refugio que, finalmente, suponen que el conjunto de los
países de la U.E. acojan apenas al 0,7% de las familias que solicitan asilo.
Arabia Saudí y Rusia, acogen menos. Jordania, Líbano, Turquía... Son los más
acogedores. Europa, con el argumento de defender su identidad, ¿reniega del
principal de sus valores?jueves, 13 de septiembre de 2018
La confusión del discurso
La
historia político-religiosa de EE.UU. del siglo XIX se distancia de la europea.
En la carrera hacia la modernidad, los EE.UU. avanza con la ilustración de sus
fundadores. Pero el “2º gran despertar” es la continuidad de la revolución: la
religión de la gente pobre frente al deísmo ilustrado de las élites (Armstrong,
“Orígenes…”). La sociedad norteamericana se hace más religiosa. Identifica con
la espiritualidad grandes virtudes políticas: el progreso, la liberación, la
cultura, la solidaridad. En Europa, sin embargo, la brecha de Galileo y Newton
se profundiza con Kant y Darwin. Una auténtica cruzada contra la religión tiene
efectos sobre una sociedad que vive lo religioso como obsoleto y defensor del
ethos del “ancien regime”. El estudio de la religión como ciencia la desmiente.
Alguien ha confundido el discurso de sentido con el discurso científico.miércoles, 29 de agosto de 2018
La mujer de Averroes
En la
Córdoba del s. XII, Ibn Rusd (Averroes) escribe: “Sabemos que la mujer, en
tanto que semejante al varón, debe participar necesariamente del fin último del
hombre…”. Asegura que la naturaleza humana es una para hombre y mujer y, por
tanto, sostiene que “…las mujeres deben realizar las mismas labores que el
varón”. Parte de la experiencia cotidiana y subraya casos concretos: “…cuando
algunas mujeres han sido bien educadas y poseen disposiciones sobresalientes,
no ha resultado imposible que lleguen a ser filósofos y gobernantes”. Incluso
observa cómo la pobreza que acecha a muchas sociedades tiene que ver con el
hecho de que “se desconocen las habilidades de las mujeres, porque en ella solo
se utilizan para la procreación”. Averroes es un fiel musulmán, escritor en
árabe, y uno de los más influyentes en los orígenes de la moderna Europa.lunes, 27 de agosto de 2018
Sociedades hacia el futuro
Armstrong
ve la raíz del fundamentalismo islámico en la modernidad de sus imperios
(otomano, persa y mongol): “Los tres eran instituciones prematuramente
modernas, gobernadas de manera sistemática y con precisión burocrática y racional”.
Sin embargo, se quedaron en un espíritu conservador (del que también los
estados europeos de la modernidad son su última expresión) y no culminaron su
superación. Pero aquel espíritu fue insuficiente ante los cambios que se
produjeron con la industrialización y que orientó a las sociedades hacia el
futuro: de la sociedad comercial que se basaba en los excedentes artesanales y
agrícolas, se pasó a una industria que ha ido incluyendo la evolución cada vez
más acelerada. Las actitudes fundamentalistas tienen buena parte de su origen
en esta transición difícil y, para muchos, dolorosa.
jueves, 23 de agosto de 2018
Fundamentalismo y modernidad
En El País (5-X-2011), al presentar el coloquio sobre el
pensar político de Milosz, se cita a Azar Nafisi: “El fundamentalismo ha
secuestrado a la religión”. Así, la religión no es por sí fundamentalista, ni
el fundamentalismo es por sí religioso. Indaga en los orígenes de la
modernidad, Armstrong, para mostrar la raíz del fundamentalismo: es una
reacción moderna frente a lo moderno. Su primer capítulo, sobre la modernidad
judía, muestra que, aunque anticipan la modernidad, los judíos sufren “la experiencia
dolorosa con la sociedad agresivamente modernizadora de Europa”. La crisis del
judaísmo tradicional los lleva desde el laicismo al pluralismo… y a la
privatización de la fe. Sin embargo, la mayoría judía evolucionó y se mostró
capaz de “dar con nuevas soluciones, algunas de las cuales parecían
escandalosas en la búsqueda de algo nuevo”. ¿No nos refleja?
martes, 24 de julio de 2018
Burka, Niqab, Tolerancia
Dinamarca prohíbe el uso del burka y el niqab en los espacios
públicos. ¿Imponemos nuestra cultura faltando al principio de tolerancia del
liberalismo? ¿Actuamos desde el imperativo de justicia en defensa de los
derechos de las mujeres? No es fácil de entender que la Europa postmoderna del
fin de la metafísica justifique una norma que diga a las mujeres cómo pueden o
deben vestirse en los espacios públicos. Goñi sostiene que “los filósofos son
unos tipos que meten las narices en todo”. Con especial virulencia lo hace el
esloveno Žižeck cuando habla del cinismo de nuestro mundo occidental. Está
convencido de que nuestra tolerancia (excluyente e impositiva) se vendrá abajo
con el conjunto de nuestro sistema. Sólo que todavía nos resistimos. Por eso,
al meter la nariz el filósofo pretende que tengamos miedo de nosotros mismos.
Cuanto peor, mejor.viernes, 13 de abril de 2018
La seducción de Siracusa
Sokal, en “Imposturas intelectuales” (1997) señala la debilidad argumental y de rigor de la postmodernidad: argumentos que importan términos de otras formas de saber y los usan fuera de contexto, incoherente y con polisemia. MacMillan, doce años después, en “Usos y abusos de la historia”, nos muestra cómo la ausencia de rigor es instrumento para manipular: reinventar la historia para justificar las opciones del presente. Mark Lilla, en “Pensadores temerarios”, dibuja el panorama entre ingenuo y prepotente, pero siempre i-responsable, de filósofos que, en el siglo XX europeo, han apoyado formas tiránicas de gobierno mientras arremetían contra los liberalismos y sus desequilibrios. Es la “seducción de Siracusa”: el intento de Platón para guiar al tirano Dionisos hacia la filosofía. Desde entonces, filosofía y política se desencuentran.domingo, 11 de febrero de 2018
Dialéctica de la Ilustración
La contraposición
entre tesis y antítesis no es exclusiva de la filosofía dialéctica. En los
sistemas democráticos de partidos, los debates políticos adoptan con frecuencia
esta forma. También en las discusiones familiares. De esta confrontación emerge
la síntesis. Hace unos años, el programa “59 segundos” enfrentaba dos bandos en
mensajes cortos, propios del eslogan más que del argumento. Lo normal es que al
acabar el debate cada postura se extreme. La síntesis se aleja. Durante los
años de permanencia en Los Ángeles, Adorno trabaja con Horkheimer en “La
dialéctica de la ilustración” (1944). Se
distancian de la visión optimista de Hegel o Marx que, cada cual a su modo,
vería a la dialéctica como un crecimiento positivo garantizado. Para la Escuela
de Frankfurt la Europa de los totalitarismos muestra los peligros de la
dialéctica.lunes, 1 de enero de 2018
Tránsito
Hacia la muerte como tránsito a la luz y la vida de otro modo
apunta Fernando Cordero SS.CC. En “El tren azul”, un pliego de la revista Vida
Nueva de finales de 2017. Subraya
Cordero la connaturalidad de la muerte y el carácter contracultural de quien
pretenda ponerla como asunto del que hablar y ante el que quedarse. No se trata
de que las palabras ocupen todo el espacio, puesto que el silencio es oportuna
compañía cuando hay que “acompañar en el sentimiento”. Acompañar que no es
sustituir. Acompañar que no es distraer o divertir. Parece que hemos recorrido
largo trecho, desde el “ser para la muerte” de los existencialistas de la
postguerra europea –tanta muerte en los caminos- a la ausencia de la muerte en
el pensamiento ligero o a la espiritualización de la misma hasta extremos
irreconocibles. Y de hecho, empezamos a morir al nacer.
miércoles, 20 de diciembre de 2017
La construcción de la historia
En 1993, el profesor Hobsbawn,
invitado por la Universidad Centroeuropea de Budapest a proponer la lección
inaugural, habla del deber de quien estudia la historia. Por entonces, cuando
Fukuyama anuncia la llegada del cielo: (todo sería democracia participativa y
economía de mercado), Hobsbawn apuntaba que “…los habitantes del centro y del
este de Europa continuarán viviendo en unos países descontentos con su pasado,
probablemente bastante desilusionados de su presente y llenos de dudas respecto
a su futuro”. En esa situación no es raro que alguien lidere el señalamiento de
culpables. Se acentúan los mitos nacionales y se fortalece una identidad que
expulsa a los indeseables, a los otros. Pero nunca el pasado responde
perfectamente al deseo de los proyectos nacionales identitarios. Sin embargo, la historia se puede construir.martes, 19 de diciembre de 2017
La larga marcha hacia Europa
En 1959, en España nace el Plan de
Estabilización Económica: el final de la autarquía. Para J. Estefanía (“La
larga marcha”, 2007), es inicio del camino hacia Europa: su democracia, su
protección social y su economía. Tras la transición (1975/85), en la que los
Pactos de la Moncloa (1977: un acuerdo de sacrificios) “nos salvan”, llega la
Unión Europea. El autor resume: “En este último periodo, España ha
experimentado de modo permanente un mayor crecimiento económico que la media
europea, una fuerte creación de empleo y un espectacular proceso de
incorporación de la mujer al mercado de trabajo”. En verano de 2007, con el desempleo en el 7,9
%, se habla de las “subprime”. Diez años después, el paro está en 16,38%. En 1977, al firmar en La Moncloa, el
desempleo está en el 6 %. ¿Cómo leer esta historia? ¿Cómo encajarla en el
futuro soñado?
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