Mostrando entradas con la etiqueta Derechos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Derechos. Mostrar todas las entradas

martes, 24 de julio de 2018

Burka, Niqab, Tolerancia


Dinamarca prohíbe el uso del burka y el niqab en los espacios públicos. ¿Imponemos nuestra cultura faltando al principio de tolerancia del liberalismo? ¿Actuamos desde el imperativo de justicia en defensa de los derechos de las mujeres? No es fácil de entender que la Europa postmoderna del fin de la metafísica justifique una norma que diga a las mujeres cómo pueden o deben vestirse en los espacios públicos. Goñi sostiene que “los filósofos son unos tipos que meten las narices en todo”. Con especial virulencia lo hace el esloveno Žižeck cuando habla del cinismo de nuestro mundo occidental. Está convencido de que nuestra tolerancia (excluyente e impositiva) se vendrá abajo con el conjunto de nuestro sistema. Sólo que todavía nos resistimos. Por eso, al meter la nariz el filósofo pretende que tengamos miedo de nosotros mismos. Cuanto peor, mejor.

lunes, 25 de junio de 2018

Acción comunicativa

Para Habermas, la razón estratégica invade el mundo de la vida (Goñi, “Las narices de los filósofos”, 2008). El sistema cosifica a las personas y deteriora su comunicación, que solo es si es voluntad de darse a entender.  La razón es razón comunicativa y, para Habermas, su potencia se da al generar esa red que trasciende mi propia percepción hacia la intersubjetividad. Se aleja del pensamiento débil que culpa a la razón del mal del siglo. Tampoco sonríe a los neopositivistas que reducen el conocimiento al interés técnico. Apuesta, como lo hace Apel, por una ética de consensos –del lenguaje, de la comunicación-, con contenidos minimalistas: los derechos humanos. No hay ingenuidad en Habermas, sabe bien que la razón se extravía y que la lengua miente. Añoro, sin embargo, lo que es de suyo aunque necesitemos palabras para expresar lo que da de sí.

jueves, 25 de enero de 2018

Y si Godot no viene

Y si finalmente Godot no viene, dialogan Vladimir y Estragón (“Esperando a Godot”, 1952); Samuel Becket pone en boca de sus personajes: “al menos hemos esperado, y eso no lo pueden decir todos” y refleja un nihilismo que aboca al absurdo. En 1956, Buero Vallejo estrena “Hoy es fiesta”: la esperanza de una comunidad de personas pobres que conquistan la azotea del edificio a pesar de la vigilancia de la casera. En realidad, la fiesta celebrada, la suerte de la lotería para todo el vecindario, es falsa. La esperanza en que la fortuna cambie es figura de la lucha por los derechos y la fraternidad. En la segunda escena de la obra de Becket, el árbol quizás aparece con hojas. Como aquellas que A. Machado canta del olmo hendido por el rayo:  “…unas hojas verdes le han salido”. Al poeta le hablan de vida y esperanza. A Buero, de una tarea: conquistar la azotea.