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domingo, 18 de noviembre de 2018

al-Qutb

La presión hacia lo nuevo, hija de la modernidad y denunciada por Adorno, presenta el dilema de correr cada vez más (Byung-Chul Han) o, sencillamente, quedar obsoleto (Bauman). Para Armstrong (“Los orígenes”, 2010), al-Qutb “puede considerarse el iniciador del fundamentalismo sunní”. Vive un periodo de entusiasmo por Occidente, pero la política colonial y el apoyo al sionismo lo desilusiona. Su paso por la prisión egipcia, le lleva a emplear toda su capacidad argumentativa en montar una ideología islámica capaz de combatir en su mismo terreno al marxismo, el capitalismo, el laicismo o el liberalismo. Hace del mito islámico un logos revolucionario: se enfrenta a la ciudad laica y retorna al sentido religioso de la sociedad. Su llamamiento a la lucha, tergiversa al Profeta desde la convicción profunda de la amenaza de la extinción. Nasser lo hace ejecutar en 1966.

lunes, 24 de septiembre de 2018

Fundamentos y razón

El término “Fundamentalismo” se aplica de suyo a los cristianos conservadores que en el s. XX se organizan en EE.UU. sobre los cinco fundamentos (Armstrong, “Los orígenes…”). La lectura literal de las Escrituras es central. Les lleva al conflicto con los cristianos liberales que viven en paz con la exégesis crítica. El capítulo más dramático es la “verdad científica” del Génesis, centro del juicio (Dayton, 1925) que condena al maestro Scopes, y que supuso el desprestigio del fundamentalismo. Liberales y fundamentalistas reaccionan ante el pensamiento occidental. El fundamentalismo quiere, sin embargo, dar la batalla con las mismas armas de la modernidad: argumentan racional y científicamente la historicidad de la narración bíblica. De este modo, dejan toda la cancha al cientismo y acaban dejando sin fundamento la fuerza de la fe religiosa.

jueves, 6 de septiembre de 2018

Estelas en la mar

“Caminante, no hay camino, (...) sino estelas en la mar”, escribe Machado. Desde la sociología, Bauman, a finales del siglo XX y comienzos del siglo XXI parece empeñado en mostrar las consecuencias prácticas de tanta fluidez marina y líquida. Nada permanece, todo fluye y los estados se muestran incapaces de garantizar con sus muros los embates de las olas neoliberales. El mandato de la libertad (de los nuestros/as) se impone sobre el de la seguridad. Se despide a una vecina de un pueblo de Canarias que trabaja en servicios sociales como consecuencia de la crisis que produce un vecino de un pueblo desconocido de EE.UU. que no paga su hipoteca. Todo fluye y soñamos que levantando fronteras, muros, vallas y aumentando las cuantías del derecho penal nos dotamos de una seguridad perdida. Salimos a la calle y nos manifestamos.

jueves, 2 de agosto de 2018

A correr


Sin capacidad contemplativa, cansados de caminar, corremos. La carrera no es una respuesta contemplativa que rompa de forma creativa la lógica de la caminata, sencillamente, acelera el proceso (Byung Chul Han, “La sociedad del cansancio”, 2010). Nuestro entorno cambia a enorme velocidad. No hay un mandato externo, nadie que imponga un ritmo. Ya no vivimos en un tiempo disciplinario. El liberalismo se reforzó en Mayo del 68 y caducó las normas, los valores culturales y las tradiciones. Quedó libre, disponible para que todo sujeto lo internalice. Hoy todo fluye (Bauman) y en su fluir descubrimos que podemos quedar obsoletos. Primamos el cambio. Ya no es necesaria la orden externa. Cada uno se autoperfecciona, cada uno se autoexplota. Dejamos de caminar y comenzamos a correr. Pretendemos atrapar el tiempo con nuestra carrera.

martes, 24 de julio de 2018

Burka, Niqab, Tolerancia


Dinamarca prohíbe el uso del burka y el niqab en los espacios públicos. ¿Imponemos nuestra cultura faltando al principio de tolerancia del liberalismo? ¿Actuamos desde el imperativo de justicia en defensa de los derechos de las mujeres? No es fácil de entender que la Europa postmoderna del fin de la metafísica justifique una norma que diga a las mujeres cómo pueden o deben vestirse en los espacios públicos. Goñi sostiene que “los filósofos son unos tipos que meten las narices en todo”. Con especial virulencia lo hace el esloveno Žižeck cuando habla del cinismo de nuestro mundo occidental. Está convencido de que nuestra tolerancia (excluyente e impositiva) se vendrá abajo con el conjunto de nuestro sistema. Sólo que todavía nos resistimos. Por eso, al meter la nariz el filósofo pretende que tengamos miedo de nosotros mismos. Cuanto peor, mejor.

jueves, 28 de junio de 2018

Persona, individuo, consumidor, sujeto

Buena parte de la crítica a la propuesta de la modernidad se centra en que da la primacía al ser humano y a este como sujeto: el “cogito” cartesiano hace depender el acceso a la realidad de la propia subjetividad. Desde la subjetividad a las ideas y desde las ideas al idealismo. La reacción positivista y neopositivista coloca en el centro las cosas, su medida y su formulación. Marx mete la idea en la historia: la historia se despliega en crisis sucesivas hacia un modelo ideal de sociedad, de humanidad. El liberalismo (neoliberalismo) deja indefensa a la persona más débil quizás porque es sólo consumidor/a. Mounier, que ve el desplome de la codicia posesiva en el 29, será testigo de los campos de exterminio y de la guerra supremacista. Insiste: solo si consideramos a la persona y le damos primacía, evitaremos tanto dolor.

domingo, 27 de mayo de 2018

La violencia


La actual tolerancia liberal convive con la violencia fanática incomprensible para quienes la sufren (Žižeck, “En defensa de la intolerancia”, 1998). Es el skinhead contra el inmigrante porque amenaza la propia identidad. En la sociedad de la tolerancia, la explicación psicologisa al sujeto: especialistas establecen el origen de esa violencia en la frustración personal del sujeto violento o en sus desequilibrios psíquicos. Todo lo más, pueden aceptar el origen en una influencia negativa (fanatización). De uno u otro modo, evitan la referencia al modelo puramente político, el de un sistema que expulsa o descarta (Francisco) a una parte de la población que es aplacada con la aceptación de la diversidad y la prestación de determinados servicios. La hipertolerancia sólo se quiebra con la violencia irracional: es la única senda que ven los que no son para llegar a ser.

lunes, 21 de mayo de 2018

De la exclusión a la dominación


Quizás Žižeck piensa que Rawls (justicia procedimental), y Habermas (proceso racional de discusión de opciones) olvidan que la acción política consiste en conseguir el derecho a hablar de un modo diferente y a ser escuchado en esa diferencia.  Es pasar de la exclusión a la dominación.  Djlas,  “La nueva clase", entiende que el momento político de supremacía puede darse dentro de la propia nomenclatura. Para Žižeck eso es imposible: consiste principalmente en destronar a los dominantes. Así, parece que no hay proceso político dentro del sistema liberal, porque predomina el orden (cada cual en su puesto) y el procedimiento (la Constitución). Quien queda fuera no puede más que renunciar a su modo diferente de ser para incorporarse al procedimiento y tener su voz constitucional. Es decir, la actitud tolerante exigida es mecanismo potente de asimilación. 

viernes, 13 de abril de 2018

La seducción de Siracusa

Sokal, en “Imposturas intelectuales” (1997) señala la debilidad argumental y de rigor de la postmodernidad: argumentos que importan términos de otras formas de saber y los usan fuera de contexto, incoherente y con polisemia. MacMillan, doce años después, en “Usos y abusos de la historia”, nos muestra cómo la ausencia de rigor es instrumento para manipular: reinventar la historia para justificar las opciones del presente. Mark Lilla, en “Pensadores temerarios”, dibuja el panorama entre ingenuo y prepotente, pero siempre i-responsable, de filósofos que, en el siglo XX europeo, han apoyado formas tiránicas de gobierno mientras arremetían contra los liberalismos y sus desequilibrios. Es la “seducción de Siracusa”: el intento de Platón para guiar al tirano Dionisos hacia la filosofía. Desde entonces, filosofía y política se desencuentran.

viernes, 6 de abril de 2018

Decisionismo

Schmitt es, durante años, jurista del nazismo (Lilla, “Pensadores temerarios”, 2001). Tras la guerra, argumenta que quería civilizar a Hitler. Pero su obra es un alegato antiliberal: pueblo, enemigos y decisión. En ese sentido, la constitución es siempre un instrumento relativo, lo auténticamente importante es la capacidad de decidir y enfrentar a los enemigos. Schmitt, y no sólo él, cree que el liberalismo teme más a sus decisiones que a sus enemigos. Schmitt sería un teólogo político que tiene un absoluto previo a la constitución. Pero, su pensamiento político se aleja totalmente de la idea de bien común, central en la doctrina católica; su Dios llama a la batalla contra los enemigos; lejos del nazareno. A izquierda y derecha, el decisionismo de Schmitt cautiva a los críticos del liberalismo. Schmitt se hizo nazi. Pero podía haber sido stalinista.

martes, 27 de febrero de 2018

Salvación y mundo

En algunas visiones religiosas, la salvación es el cielo y deserta del mundo. No así en la religiosidad popular: sin finura, ve salvación en curaciones y fortunas en este tiempo nuestro. La teología postconciliar recupera la historicidad del Cristo. Cristo tiene historia y está inmerso en toda historia: la salvación, no puede remitirme a la otra vida. Fukujama, en 1993, ve realizarse la salvación en la continua implantación de la democracia liberal y la economía de mercado. En 1943, en plena guerra, Camus señala: “No hay más que un problema filosófico verdaderamente serio: el suicidio” (El mito de Sísifo). Sartre, que no encuentra más respuesta filosófica que el absurdo (El ser y la nada), sin embargo propone un activismo político que ensucia las manos del filósofo. Camus, activista de hecho, no acepta la ingenuidad, son los medios los que justifican el fin.

martes, 13 de febrero de 2018

La amable opresión del capitalismo

Farina escribe en “Adorno” (2016) sobre el modo de proceder de la Escuela de Frankfurt: avanzar entre constelaciones. Da por supuesto el final de todo intento de hacer un relato único de las civilizaciones. Promueve un acercamiento en perspectivas con una doble sospecha: la primera, hija de Marx, no deja de ver en toda propuesta explicativa una ideología que defiende las estructuras de sometimiento del capitalismo; la segunda, hija de Freud, descree sobre las intenciones manifiestas. La propuesta política señala al liberalismo como el rostro amable de lo que, con toda su crudeza, muestra el nacionalismo. La muerte de W. Benjamín, cruda herida difícil de superar por sus amigos y compañeros, señala a todas las formas de opresión. También a la más amable del capitalismo. Byung Chul Han ha leído a Adorno: “Hoy no se tortura, se twittea”, nos dice.