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domingo, 9 de junio de 2019

Acción


La persona solo es… actuando (De Beauvoir, “Para qué la acción”, 1944). El consejo inspirado en la prudencia de Cineas, cuando el rey Pirro se propone la conquista de Italia, está enfrentado a la vocación humana que se construye al afirmarnos como seres que actúan. Nos hacemos al hacer. Pero la propia De Beauvoir aterriza su reflexión en el situacionismo: nuestra libertad trasciende, pero lo hace situada. Cristina Sánchez (“Del sexo al género”, 2016) nos presenta a De Beauvoir atada a la ambigüedad: nos pensamos como conciencias, pero conciencias en el mundo. El existencialismo nos lanza a la acción. Setenta años después, la acción se muestra como sentido único de sí misma. Estamos en un hacer por hacer. La disputa entre Pablo y Santiago, fe y obras, se repite al llegar al tercer milenio. Dada la velocidad de nuestro sinsentido, más que una acción que nos autoconstruye, parecemos necesitar una parada que nos abra a tanto don recibido.

jueves, 15 de noviembre de 2018

La persona modular y la patria

La vida de cada persona es una vida modular (Bauman, “En busca de la política”, 1999). De ese modo navegamos con eficiencia en un mundo de agrupaciones débiles. Nos unimos y nos separamos “ad hoc”. La propia familia deja de ser un lugar de pertenencia para convertirse, paulatinamente, en espacio fluido para entrar y salir. Se acabaron las coerciones que nos mantenían unidos por un poder de control internalizado o puramente externo. Asegura Bauman que se trata del “producto más notable de la sociedad moderna”. Sin embargo, todos estos atributos tienen una contrapartida: nunca nos sentimos en casa y siempre se nos somete a una triple condena: “la incertidumbre, la inseguridad y la desprotección”. No es extraño que la promesa de una patria o una tribu con significado esté en la raíz de todo fundamentalismo.

miércoles, 15 de agosto de 2018

Búsqueda sin término

En conferencia pronunciada en 1958, Popper invita a los escuchantes a no admitir crédulamente su reflexión. Asegura que no es un profeta de un nuevo rumbo en la filosofía. Defiende que la discusión crítica hace grande al pensamiento y a la persona: “La postura razonable, racional, crítica, sólo será el resultado de la crítica de otros y que uno sólo puede llegar a la autocrítica por medio de la crítica de otros”. No convierte esto a la filosofía en una mera conversación (Rorty). Tampoco en una expresión sin más de la cultura en la que se plasma (Levi-Strauss). Es probable que la personalidad y los modos de los filósofos estructuralistas y postestructuralistas parezcan en ocasiones el trabajo de “pensadores temerarios” que buscan el aplauso, el escándalo o, directamente, la publicidad. “Búsqueda sin término”, titula Popper a su autobiografía en 1976.

miércoles, 25 de julio de 2018

Inútiles sociales

Gutiérrez SJ, acostumbrado a chabolas y barrios de exclusión de nuestro país, sostiene (1994) que determinadas ayudas públicas hacen de personas que antes sabían buscarse la vida, inútiles sociales. Sin energía eléctrica en la oficina, nos queda conversar y adelantar el café, porque se nos hace imposible dar un paso laboral sin nuestros ordenadores. En visita reciente a Bissau compruebo cómo efectivamente un aeropuerto puede funcionar sin inteligencia artificial, y el uso de papeles y listados escritos a mano permite comprobar pasaportes y otorgar la tarjeta de embarque a quienes viajan. Con amabilidad un funcionario pide disculpas porque no funciona el anillo detector de metales y procede a cachearnos. En “Atrapados” (2014), N. Carr muestra su preocupación: “las consecuencias humanas de la automatización”, al parecer, nos puede hacer inútiles.

jueves, 19 de julio de 2018

Cambalache

En la narrativa del Éxodo, Moisés se resiste. Cuestiona la posibilidad de la misión, la capacidad personal para la misma y también la autoridad que envía (“¿Y si me preguntan quién me envía? ¿Qué les diré?). El pensamiento débil retira la posibilidad de la metafísica y no reconoce entidad a la persona o a las relaciones entre personas. Nada tiene suelo. Nada vale. Todo vale. Sin embargo, en el desierto, Moisés se descalza y escucha que se le llama por su nombre. Oye un relato de liberación y acaba por afrontar la obligación ética de las relaciones humanas (divinas). El Mediterráneo y sus cadáveres son un ruido más en el enjambre y una realidad virtual en el mundo de lo pulido. El pensamiento débil engendra respuestas que identifican al mafioso que se lucra con la persona que ayuda. En un tango del primer tercio del siglo XX, esto se llamó cambalache.

miércoles, 18 de julio de 2018

Falsa pregunta


Para Wittgenstein es una falsa pregunta con ninguna respuesta posible, un falso problema y no hay nada que decir sobre el mismo. Mejor callar. Sartre quizás piense que se trata de un sentido autoconstruido y que no hay un para qué ya dado: el sentido se fabrica por la propia persona sin más referente ni horizonte que la historia en la que vive. Foucault invita a observar cómo el viento de las circunstancias lo borrará como a un rostro dibujado en la arena de la playa. Sin embargo, las personas ponemos un para qué a nuestras actuaciones, lo elegimos: el dinero, el poder, el placer. O, incluso sin darle una formulación conceptual, el para qué es el miedo o la codicia, el propio ego o aquellas causas que encumbran a la persona y le dan prestigio o reconocimiento. Por tanto, ¿es el sentido una falsa pregunta o hay propuestas que son falsas respuestas?

martes, 10 de julio de 2018

Discapacidad y sexualidad


Difícilmente en nuestro imaginario discapacidad se asocia a placer o erotismo. Escucho a Irene Rodríguez, que cita a Butler, sexóloga y trabajadora social. Para empezar, debemos hablar en plural: sexualidades. Es imprescindible una mirada positiva. La sexualidad de la discapacidad no es un negativo a positivar, sino un positivo que debe ser reconocido. Somos sujetos de decisión, y las personas con discapacidad son sujetos de decisión. Cierta mirada compasiva mira a estas personas como objeto de protección; es una mirada que aminora a la persona. La mirada que mira solo la discapacidad, vela a la persona. La mujer con discapacidad sufre una doble invisibilidad: mujer y discapacidad. La discapacidad impide que vea a la mujer. La mujer impide que vea a la persona. No se sufre la discapacidad, sino la discriminación.

jueves, 28 de junio de 2018

Persona, individuo, consumidor, sujeto

Buena parte de la crítica a la propuesta de la modernidad se centra en que da la primacía al ser humano y a este como sujeto: el “cogito” cartesiano hace depender el acceso a la realidad de la propia subjetividad. Desde la subjetividad a las ideas y desde las ideas al idealismo. La reacción positivista y neopositivista coloca en el centro las cosas, su medida y su formulación. Marx mete la idea en la historia: la historia se despliega en crisis sucesivas hacia un modelo ideal de sociedad, de humanidad. El liberalismo (neoliberalismo) deja indefensa a la persona más débil quizás porque es sólo consumidor/a. Mounier, que ve el desplome de la codicia posesiva en el 29, será testigo de los campos de exterminio y de la guerra supremacista. Insiste: solo si consideramos a la persona y le damos primacía, evitaremos tanto dolor.

miércoles, 27 de junio de 2018

El primado de la persona y la crisis

Frente a la filosofía de las cosas (neopositivismo) y la filosofía de las ideas (idealismo y su derivación lingüística), E. Mounier propone el personalismo. Se dedica a hacer filosofía tras la crisis del año 29: “…el crac del 29 le hizo pensar que la crisis económica que estaba sufriendo Occidente enmascaraba una crisis espiritual y se puso manos a la obra” (Goñi, “Las narices de los filósofos”, 2008).  Quiere mantener el primado de la persona porque si somos solo individuos o consumidores o elementos de una organización social, política o económica, somos prescindibles y nuestra dignidad queda por detrás. La crisis de 2008, que se prolonga hasta la actualidad, también es una crisis espiritual. Nuestra primera reacción fue afirmar: más sociedad, más formación. Sin embargo, nuestra respuesta es desregular la protección y levantar barreras. 

lunes, 25 de junio de 2018

Acción comunicativa

Para Habermas, la razón estratégica invade el mundo de la vida (Goñi, “Las narices de los filósofos”, 2008). El sistema cosifica a las personas y deteriora su comunicación, que solo es si es voluntad de darse a entender.  La razón es razón comunicativa y, para Habermas, su potencia se da al generar esa red que trasciende mi propia percepción hacia la intersubjetividad. Se aleja del pensamiento débil que culpa a la razón del mal del siglo. Tampoco sonríe a los neopositivistas que reducen el conocimiento al interés técnico. Apuesta, como lo hace Apel, por una ética de consensos –del lenguaje, de la comunicación-, con contenidos minimalistas: los derechos humanos. No hay ingenuidad en Habermas, sabe bien que la razón se extravía y que la lengua miente. Añoro, sin embargo, lo que es de suyo aunque necesitemos palabras para expresar lo que da de sí.

domingo, 25 de febrero de 2018

El prójimo y la fenomenología

Confiesa Levinas que la fenomenología de Husserl le da camino para su propia filosofía. Pero se distancia: primero, porque Husserl es intelectualista; segundo, porque el sujeto de la fenomenología tiende al solipsismo. Seguimos a Joan Solé en su lectura de Levinas (2016): Heidegger se ocupa también del significado que la conciencia humana produce al acercarse con intencionalidad al mundo, pero responde al intelectualismo solipsista de Husserl con la afirmación de “un sujeto enclavado en la existencia concreta”.  Levinas no se conforma. Cree que todavía Heidegger supedita a un determinado “ser” abstracto el concreto ser-ahí que existe. Levinas introduce el encuentro con el prójimo en la fenomenología. Las emociones de ese encuentro son la base para la ética, que será irreductible para el concepto. Las personas no son un concepto.

martes, 20 de febrero de 2018

Dialéctica y crisis


La dialéctica alemana tiene en Hegel y Marx dos figuras. Ambos hacen una dialéctica positiva: sufrir y negar para avanzar hacia el bien. Se desarrolla el Espíritu (Hegel); llega la sociedad igualitaria (Marx). Adorno –ver Farina- critica este modelo, hijo de la ilustración, que reduce la realidad a los conceptos de la razón. Así, la realidad desaparece en la razón. Por eso, Adorno emprende el camino de una dialéctica negativa: “los objetos de conocimiento no resuelven su esencia” en los conceptos. (¿Es que “la existencia precede a la esencia”?) Adorno rechaza la “práctica de reducir todos los elementos humanos y significativos a una serie de relaciones matematizables”. Intuye Adorno que el dominio sobre la naturaleza es dominio de unas personas sobre otras. Recuerda a Francisco: la crisis ecológica es la misma que la crisis social: crisis de un sistema.