jueves, 8 de octubre de 2020
De dioses y de hombres (4): Rahner y Balthasar
miércoles, 7 de octubre de 2020
De dioses y de hombres (3): Rahner y Balthasar
Rahner y Balthasar, ambos ligados a orígenes ignacianos jesuitas, aparecen en cierta narrativa como los protagonistas de una de las más interesantes polémicas intelectuales del siglo XX. Sobre su interlocución escribió un interesante artículo Fernando Berrios, de la Universidad Católica de Chile. Sin embargo, con la excepción de algún sarcasmo de Balthasar, parece que ambos se respetaron y admiraron profundamente y acabaron al margen de debates y polémicas. De hecho, mantuvieron una misma aspiración: hacer un lenguaje sobre Dios entendible en el marco del pensamiento contemporáneo. No obstante, usaron instrumentos diferentes y marcaron dos líneas: Rahner se inspiró en la filosofía crítica de tradición kantiana y se preocupó por nuestra capacidad de conocer, capacidad que no deja de ser don, gracia; Balthasar quizás se apoya más en la fenomenología que tiene por lema “volver a las cosas” y nos invita a una más pasiva toma de conciencia, desconfiando de nuestra intervención cognitiva. Rahner, por tanto, investiga la gracia permanente por la que el ser humano se abre hacia Dios; Balthasar se centra en la conciencia del evento de Dios que se dona en la historia y se manifiesta en el Cristo (la Encarnación). Balthasar pone el acento en la pura donación divina que irrumpe en la historia. Rahner subraya la capacidad humana de abrirse a la realidad y al Dios que la habita. Los dos teólogos católicos y cristianos coinciden en el Cristo, pero quizás lo hacen desde dos perspectivas que bien pueden ser complementarias. Son dos actitudes para con el misterio y la divinidad que nos siguen desafiando hoy.
lunes, 5 de octubre de 2020
De dioses y de hombres (2): De Rahner y Balthasar
El lenguaje sobre Dios es un empeño de la humanidad que tiene capítulo propio en Occidente y su tradición cristiana. Reaparecen las dos perspectivas: en la una, Él es la rama que permanece y acoge a los pajarillos que en ella nos posamos durante un breve tiempo incapaces de entender su naturaleza; en la otra, los humanos somos el testimonio firme que pronuncia Su Nombre para que otras personas se cobijen bajo ese misterio de luz. En la primera, el Misterio lo abarca todo y nos cabe exclusivamente la admiración y la adoración. En la segunda, la fe nos empuja hacia un esfuerzo de comprensión y explicación humana que siempre será limitado. Por supuesto, como casi todo en nuestra cultura, ninguna de las dos perspectivas es pura ni se formula sin dialogar con la otra. Pienso que los teólogos Karl Rahner SJ y de Hans Urs von Balthasar, dentro de un catolicismo plural, renuevan el lenguaje de Dios dejando atrás las fórmulas neoescolásticas: el primero subraya una mirada humana hacia Dios y, el segundo, se centra en una mirada divina que interviene en la historia y sobrecoge toda la creación.
domingo, 4 de octubre de 2020
De dioses y de hombres (1): De Rahner y Balthasar
En el año 2010, Xavier Bouvois dirigió la película De dioses y hombres en la que narraba los avatares vividos en el monasterio de Santa María del Atlas, en Tibhirine, Argelia, durante la década de los noventa. Culmina con el asesinato de siete miembros de la comunidad a manos de los contendientes en la guerra civil. Una de las escenas muestra al más anciano de la comunidad, el Hno. Luc Docher, médico, de visita en una de las casas del pueblo y en diálogo con la familia que les aprecia de corazón. Les cuenta que, ante las amenazas crecientes, algunos consideran la conveniencia de echar a volar: “Somos pajarillos en una rama”, les dice. La señora mayor de la familia, que trabaja la lana mientras escucha atentamente, cierra la conversación con una afirmación que se cuela en el corazón del religioso: “Ustedes son la rama, nosotros somos los pajarillos”. En este diálogo, quiero leer dos modos de situarnos ante la trascendencia de la realidad. El monje, posteriormente ejecutado, apuntaba al misterio de Dios y saboreaba la fragilidad humana. La mujer musulmana, su amiga, señalaba al testimonio humano como camino hacia Dios. El monje sentía que en el misterio de Dios cabe nuestra propia labilidad. La señora afirmaba que no hay experiencia de Dios sin la mediación humana.
lunes, 20 de mayo de 2019
El Dios en quien no creo
jueves, 2 de mayo de 2019
Dios como excusa
La existencia de grupos fanáticos o fundamentalistas que invocan a Dios como justificante de su acción violenta dio lugar a la reflexión casi irónica de Gilles Kepel con el título de “La venganza de Dios” en 1989 en Francia. El poderío de la justificación religiosa no apunta, sin embargo, a la hondura de una verdadera teología y menos a la ira de Dios (Sloterdijk, “Ira y tiempo”, 2005). Dios, a juicio de este autor, no es el asunto del que se habla y, por tanto, tampoco de las notas que lo describen. Dios sería, más bien, la excusa para las respuestas violentas al conflicto identitario y social en curso. Probablemente, sin embargo, es desmesurado concluir que no hay noticias de Dios, o que Dios no es el asunto de la vida y la historia de muchas personas. Ni siquiera parece que sea razonable concluir que de Dios no se puede pensar y, mucho menos, hablar. Quizás se pueda dar la vuelta al argumento: la violencia fanática es la excusa que se da mucha gente para explicar el Misterio que nuestra tradición llama Dios. miércoles, 1 de mayo de 2019
Razón y teología
jueves, 11 de abril de 2019
Ser y pensar
Quizás la metafísica solo es posible si hay verbo ser. Sin la
pregunta por el ser, no hay filosofía. La lengua griega es cooperante necesaria
para el pensamiento occidental. La teología como reflexión racional sobre la fe
necesita no sólo de la historia narrativa de Jesús, el Cristo, sino también de
la cultura griega y su filosofía. Sin Platón, no es posible Agustín; sin
Aristóteles, no es posible Tomás. Dyson (“El científico rebelde”, 2006)
contrapone la conferencia de Feynman (1963) con la de Polkinghorne (1996): el
primero aprecia la religión sin la arquitectura de la razón. El segundo aprecia
el esfuerzo teológico que adecua la fe al mundo del siglo XX. El primero no
necesita indagar en la naturaleza del Cristo para confirmar su impulso
libertador. El segundo siente que la razón científica y teológica son la
liberación que trae aquel judío marginal.domingo, 28 de octubre de 2018
Eternidad del mundo
En la
Edad Media, Ockham, habla de la “eternidad del mundo”. ¿Comienza a partir de un
instante? ¿Es posible que esté ahí desde siempre? En la actualidad, el
aceptable Big Bang se queda a la espera de ulteriores hipótesis. Ockham no ve
contradicción en la idea de un mundo eterno (sin comienzo en el tiempo) con la
narrativa bíblica (que tiene sentido teológico, no metafísico). En “Filosofía
medieval”, Martínez Lorca, 2015, señala el significado del filósofo inglés:
“…simplificó nuestra cosmovisión, dejó de lado las metafísicas esencialistas,
puso de relieve el papel de la experiencia en nuestro conocimiento del mundo…”.
En el fondo, el libro, breve, de Martínez Lorca, pone su empeño en mostrar el
mundo medieval latino y árabe, como un tiempo fecundo para la filosofía, lejos
de Hegel y su visión negativa de una época que marca nuestra historia.miércoles, 19 de septiembre de 2018
El uso político de la religión
Jesucristo
Libertador es título de cierta cristología católica latina del último tercio del
s.XX. ¿Un proyecto político? De hecho, incorpora la “Teología política” europea
de Metz. Quizás, parte de la catolicidad nicaragüense entendió la revolución
sandinista como el triunfo del Reino de Dios frente a la injusticia. En el
Egipto del s. XIX, Occidente era ambivalente. Se reconocían como valores a
recuperar por el Islam la justicia, la separación política/religión, libertad
intelectual, pensamiento racional… Sin embargo, al-Afgani (1839-1897) observa a
un Occidente dispuesto a conquistar el mundo islámico. Por eso, propuso que el
Islam se uniera y usara la religión como defensa frente al imperialismo.
Armstrong (“Los orígenes…”, 1910) insiste: lo religioso da sentido, pero es
fundamentalismo cuando pretende plasmarse como una realidad de la razón y la
acción política.miércoles, 1 de agosto de 2018
Mujer extranjera
Presenta el evangelista Marcos una escena sorprendente:
una mujer, extranjera para más inri, enmienda la plana al Señor del
cristianismo. Él asegura que su misión se circunscribe al pueblo de Israel; ella
llama la atención con una metáfora humilde (perros que comen de lo que cae de
la mesa de sus amos) sobre la necesidad de una atención más amplia. Una de las
señas del cristianismo será su catolicidad, es decir, su universalidad: todos
los pueblos, todas las gentes, todas las razas, hombres y mujeres, ricos y
pobres. La universalidad del cristianismo no proviene de la herencia de los
patriarcas; ya está apuntada en algunas interpretaciones de los profetas; pero
se hace narración en esta mujer sirofenicia que corrige al que Juan
denominará el “Logos”. El feminismo tiene en la teología un arma cargada de
futuro. Ella, extranjera, cambia el relato.miércoles, 11 de julio de 2018
Uso y abuso
La militancia laicista es signo visible de cierta izquierda.
Se suprimen los símbolos religiosos de un acto oficial, no es mala cosa. Cada
cual puede ver el valor moral de una promesa sobre la Constitución, pero
evitamos el uso del nombre de Dios en vano. El nombre de Dios ha sufrido usos y
abusos. La gestión de lo político, tal y como vemos que se conquista y defiende
el poder, no permite aventurar mejor suerte para los usos públicos de los
términos teológicos (uso y abuso). Los presidentes de los EE.UU. juran su cargo
sobre la Biblia. En “Eclipse de Dios”, Buber narra una conversación sobre uno
de sus escritos en la que un lector le reprochaba usar el nombre de Dios para
hablar de lo más sublime. Se trata de una palabra que ha sufrido la zozobra de
su uso en la historia. Iguacén, obispo de Tenerife, decía que convertir es cosa
de Dios. Por acá nos queda sólo ser testigos.domingo, 29 de abril de 2018
Resistencia a la pura antropología
jueves, 19 de abril de 2018
Natura y cultura
Para Aquino, aunque podamos equivocarnos en la percepción de la realidad o en el juicio que elaboramos sobre ella, “el hombre” (al modo de “lo humano”) no es una mera construcción cultural ajena a nuestra experiencia. Pero tampoco es una realidad en sí, independiente de nuestra cultura. La naturaleza creada, en términos teológicos, no es una mera elaboración cultural al margen de la experiencia; ni su concepto es una realidad ajena a nuestra cultura. ¿Merece buscar qué hay de experiencia de lo real en un concepto que se elabora siempre en la cultura dada? ¿Merece indagar qué hay de real en conceptos tan claramente culturales como violencia, amor, hambre, velocidad, enfermedad o espiritualidad? Claro que sí. Pero sabiendo que es una respuesta siempre marcada por esa maravilla que es nuestra capacidad de vivir en la cultura.domingo, 8 de abril de 2018
Teología y política
Benjamín
sólo critica a Stalin tras el pacto con Hitler (Lilla, en “Pensadores
temerarios”). Su marxismo es, para su
amigo Scholem, la historia de un “teólogo extraviado en el reino de lo
profano”. Benjamín piensa desde la teología y la literatura. Su crítica
literaria es la visión de la verdad que sería inaprensible incluso para el
creador literario. ¿Encuentra en el materialismo un texto literario que
comentar? Lo cierto es que el socialismo real no resiste su mirada; ni tampoco
los marxistas (Brecht) entienden su trabajo: sigue haciendo teología. Para el
teólogo Scholem, Benjamín trata de unir teología y política: el marxismo
necesita la teología para desechar la fe en el progreso científico y abrir
“cada segundo de tiempo” al lugar por el que entra el Mesías. ¿Estaba convencido de que la pretensión
teológica de salvación se puede acelerar mediante la acción política? viernes, 6 de abril de 2018
Decisionismo
Schmitt
es, durante años, jurista del nazismo (Lilla, “Pensadores temerarios”, 2001).
Tras la guerra, argumenta que quería civilizar a Hitler. Pero su obra es un
alegato antiliberal: pueblo, enemigos y decisión. En ese sentido, la
constitución es siempre un instrumento relativo, lo auténticamente importante
es la capacidad de decidir y enfrentar a los enemigos. Schmitt, y no sólo él,
cree que el liberalismo teme más a sus decisiones que a sus enemigos. Schmitt
sería un teólogo político que tiene un absoluto previo a la constitución. Pero,
su pensamiento político se aleja totalmente de la idea de bien común, central
en la doctrina católica; su Dios llama a la batalla contra los enemigos; lejos
del nazareno. A izquierda y derecha, el decisionismo de Schmitt cautiva a los
críticos del liberalismo. Schmitt se hizo nazi. Pero podía haber sido
stalinista.sábado, 31 de marzo de 2018
La muerte de Dios, la muerte del "hombre"
En una
simplificación propia del género (teleserie), un minero pregunta a un predicador
evangélico que advierte contra la codicia: “Si Dios no quisiera que nos
enriqueciéramos con las piedras doradas, ¿para qué las puso en el suelo?” En
esa teología del sentido común, el ser humano sería el señor de referencia de
todo lo creado. Así, el “…dominad la tierra”, mandato del Génesis, se
interpretaría en esa dirección: el hombre como medida de todas las cosas. Esa
prioridad de lo humano se acentúa en la cultura occidental con la crisis de la
referencia trascendente y la entronización de la diosa “Razón”. Sin embargo, el
propio desarrollo de la misma descentra al ser humano. A la muerte de Dios
parece seguirle la muerte del ser humano. Quizás entonces descubramos que el
dios que ha muerto era solo la proyección que de Él se hizo la humanidad.martes, 27 de febrero de 2018
Salvación y mundo
En algunas visiones religiosas, la salvación es el cielo y
deserta del mundo. No así en la religiosidad popular: sin finura, ve salvación en
curaciones y fortunas en este tiempo nuestro. La teología postconciliar
recupera la historicidad del Cristo. Cristo tiene historia y está inmerso en
toda historia: la salvación, no puede remitirme a la otra vida. Fukujama, en
1993, ve realizarse la salvación en la continua implantación de la democracia
liberal y la economía de mercado. En 1943, en plena guerra, Camus señala: “No
hay más que un problema filosófico verdaderamente serio: el suicidio” (El mito
de Sísifo). Sartre, que no encuentra más respuesta filosófica que el absurdo
(El ser y la nada), sin embargo propone un activismo político que ensucia las
manos del filósofo. Camus, activista de hecho, no acepta la ingenuidad, son los medios
los que justifican el fin.miércoles, 21 de febrero de 2018
Historia de sentido
La teología
católica es una ciencia que pretende ser un discurso racional sobre el sentido.
Se elabora a partir de unos hechos. En este caso, unos hechos relatados y
fijados en un texto. El texto, sin embargo, tiene una pretensión sorprendente:
transmitir una opción de sentido (fe), elaborada en una comunidad con historia
y que conoce la historia de Jesús y que cree que ese sentido servirá para toda
la historia humana y para toda historia humana (Moingt, SJ. “El hombre que
venía de Dios”, 1994). La cristología es central en la teología católica. El
teólogo no viene a Jesús pretendiendo averiguar cómo fueron los hechos fehacientes
de su vida. Pero tampoco elabora un mensaje que contradiga a los hechos. Su
interpretación, la que devuelve aquella historia a la historia nuestra, no
puede contradecir la interpretación canónica de la primera generación cristiana.lunes, 11 de diciembre de 2017
Física social
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