En la
Edad Media, Ockham, habla de la “eternidad del mundo”. ¿Comienza a partir de un
instante? ¿Es posible que esté ahí desde siempre? En la actualidad, el
aceptable Big Bang se queda a la espera de ulteriores hipótesis. Ockham no ve
contradicción en la idea de un mundo eterno (sin comienzo en el tiempo) con la
narrativa bíblica (que tiene sentido teológico, no metafísico). En “Filosofía
medieval”, Martínez Lorca, 2015, señala el significado del filósofo inglés:
“…simplificó nuestra cosmovisión, dejó de lado las metafísicas esencialistas,
puso de relieve el papel de la experiencia en nuestro conocimiento del mundo…”.
En el fondo, el libro, breve, de Martínez Lorca, pone su empeño en mostrar el
mundo medieval latino y árabe, como un tiempo fecundo para la filosofía, lejos
de Hegel y su visión negativa de una época que marca nuestra historia.
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domingo, 28 de octubre de 2018
Eternidad del mundo
En la
Edad Media, Ockham, habla de la “eternidad del mundo”. ¿Comienza a partir de un
instante? ¿Es posible que esté ahí desde siempre? En la actualidad, el
aceptable Big Bang se queda a la espera de ulteriores hipótesis. Ockham no ve
contradicción en la idea de un mundo eterno (sin comienzo en el tiempo) con la
narrativa bíblica (que tiene sentido teológico, no metafísico). En “Filosofía
medieval”, Martínez Lorca, 2015, señala el significado del filósofo inglés:
“…simplificó nuestra cosmovisión, dejó de lado las metafísicas esencialistas,
puso de relieve el papel de la experiencia en nuestro conocimiento del mundo…”.
En el fondo, el libro, breve, de Martínez Lorca, pone su empeño en mostrar el
mundo medieval latino y árabe, como un tiempo fecundo para la filosofía, lejos
de Hegel y su visión negativa de una época que marca nuestra historia.viernes, 12 de octubre de 2018
Las viejas cuestiones
Recibo casi todo lo que soy. Dice el viejo refrán:
“Nada nuevo hay bajo el sol”, siguiendo a Qohelet. El adagio literario sostiene
que quien cuenta bien su pueblo, cuenta la humanidad. Parece que todo lo por
aprender, ya estuviera, de alguna manera aprendido. En el siglo XIII, un
franciscano cercano a la corte francesa, Gilbert de Tournai sostiene: “Jamás alcanzaremos
la verdad si nos contentamos con lo ya encontrado. Los que escribieron antes
que nosotros no son nuestros señores sino nuestros guías”. De hecho, ni
Avicena, ni Averroes, ni Mosé ben Maimón, ni el propio Tomás de Aquino se
limitan a copiar o reproducir lo recibido de Aristóteles o Platón o alguno de
sus comentaristas (Martínez Lorca, “Filosofía medieval”, 2015. Sin embargo, las
viejas cuestiones planteadas por los griegos, ¿no siguen correteando entre
telescopios, corazones y ecuaciones?
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