Después de una larga noche bregando sin éxito, tuvo
lugar el encuentro con el Señor. Al poner la palabra RECONCILIACIÓN en el punto
focal de nuestra perspectiva sobre el Cristo, nos situamos junto a un lago en
el que unos hombres trabajan sin descanso y sin éxito alguno. Echan las redes y
no hay pesca. La noche es el tiempo oscuro que atraviesa nuestras vidas cuando
el conflicto no se ha resuelto con la reconciliación. Pedro dijo: “No lo
conozco”. Su llanto, su dolor, se prolonga a lo largo de toda la noche. O,
dicho de otro modo, todo es de noche, todo es oscuro, todo es llanto, tras la
ruptura con Aquel del que también había dicho: “¿A dónde iremos? Solo tú tienes
palabras de vida eterna”. A la vuelta de la noche, cuando la gratuidad del amor
del Señor se manifieste en el día que llega, en la pesca y la red rebosante, en
la comida común, Pedro tendrá que dar respuesta a esta pregunta: “Simón, hijo
de Juan, ¿me amas?” Él responderá como quien constata un don recibido: “Sí,
Señor, tú sabes que te quiero”.
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lunes, 21 de enero de 2019
De noche
Después de una larga noche bregando sin éxito, tuvo
lugar el encuentro con el Señor. Al poner la palabra RECONCILIACIÓN en el punto
focal de nuestra perspectiva sobre el Cristo, nos situamos junto a un lago en
el que unos hombres trabajan sin descanso y sin éxito alguno. Echan las redes y
no hay pesca. La noche es el tiempo oscuro que atraviesa nuestras vidas cuando
el conflicto no se ha resuelto con la reconciliación. Pedro dijo: “No lo
conozco”. Su llanto, su dolor, se prolonga a lo largo de toda la noche. O,
dicho de otro modo, todo es de noche, todo es oscuro, todo es llanto, tras la
ruptura con Aquel del que también había dicho: “¿A dónde iremos? Solo tú tienes
palabras de vida eterna”. A la vuelta de la noche, cuando la gratuidad del amor
del Señor se manifieste en el día que llega, en la pesca y la red rebosante, en
la comida común, Pedro tendrá que dar respuesta a esta pregunta: “Simón, hijo
de Juan, ¿me amas?” Él responderá como quien constata un don recibido: “Sí,
Señor, tú sabes que te quiero”.miércoles, 1 de agosto de 2018
Mujer extranjera
Presenta el evangelista Marcos una escena sorprendente:
una mujer, extranjera para más inri, enmienda la plana al Señor del
cristianismo. Él asegura que su misión se circunscribe al pueblo de Israel; ella
llama la atención con una metáfora humilde (perros que comen de lo que cae de
la mesa de sus amos) sobre la necesidad de una atención más amplia. Una de las
señas del cristianismo será su catolicidad, es decir, su universalidad: todos
los pueblos, todas las gentes, todas las razas, hombres y mujeres, ricos y
pobres. La universalidad del cristianismo no proviene de la herencia de los
patriarcas; ya está apuntada en algunas interpretaciones de los profetas; pero
se hace narración en esta mujer sirofenicia que corrige al que Juan
denominará el “Logos”. El feminismo tiene en la teología un arma cargada de
futuro. Ella, extranjera, cambia el relato.
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lunes, 4 de junio de 2018
Comunicación frustrada
A la brecha tecnológica se responde con alfabetización digital. La
tecnología de la comunicación y la información muta en tecnología del
aprendizaje y el conocimiento y afronta rupturas sociales. Nos cuestiona el
ruido (cómo vamos a distinguir las voces de los ecos) y también la extraña
temporalidad de lo digital (rápido y, sin embargo, permanece imborrable en el
buscador de google y en los mensajes que “wasap” socializa). Necesitamos el
señorío sobre nuestros propios mensajes, con profundidad previa y
responsabilidad posterior a la emisión. Necesitamos discernir la pertinencia y
credibilidad del mensaje con emisor anónimo en la red. Al principio era la
Palabra (Juan). La historia posterior muestra que intereses y malos entendidos
pueden frustrar la comunicación, por muy sólidos que sean los contenidos y por
muy sagrados que sean los formatos.
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