Coopérnico,
Galileo, Isaac Newton… la modernidad avanza. Todos ellos son hombres creyentes
que tratan de adecuarse al nuevo ethos: el logos y el progreso (Armstrong, “Los
orígenes…” 2010). Lutero, con su reforma, apela al retorno a las fuentes, pero
de un modo moderno: la primacía del individuo sobre las normas de la cultura en
la que nace. Loyola introduce el discernimiento que acota tanto la apelación a
las fuentes (“vivir a la apostólica”) como a la mística individual (“distinguir
mociones”). Frente a los avances del logos, el mito se interioriza y muchas
personas creen poder apelar a la experiencia directa de Dios. En la estela de
Loyola, los grandes místicos ibéricos, Teresa y Juan de la Cruz, repugnan
excentricidades, iluminismos y “directores espirituales” poco inteligentes. Si
la respuesta es la interioridad, hace falta “discreción de espíritus”.
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martes, 11 de septiembre de 2018
Discreción de espíritus
Coopérnico,
Galileo, Isaac Newton… la modernidad avanza. Todos ellos son hombres creyentes
que tratan de adecuarse al nuevo ethos: el logos y el progreso (Armstrong, “Los
orígenes…” 2010). Lutero, con su reforma, apela al retorno a las fuentes, pero
de un modo moderno: la primacía del individuo sobre las normas de la cultura en
la que nace. Loyola introduce el discernimiento que acota tanto la apelación a
las fuentes (“vivir a la apostólica”) como a la mística individual (“distinguir
mociones”). Frente a los avances del logos, el mito se interioriza y muchas
personas creen poder apelar a la experiencia directa de Dios. En la estela de
Loyola, los grandes místicos ibéricos, Teresa y Juan de la Cruz, repugnan
excentricidades, iluminismos y “directores espirituales” poco inteligentes. Si
la respuesta es la interioridad, hace falta “discreción de espíritus”.lunes, 3 de septiembre de 2018
Vencedores y vencidos
Una concepción historicista
del cristianismo haría prescindible la fe: la capacidad predictiva de la
ciencia histórica mostraría la verdad o falsedad del mensaje cristiano (la
redención). ¿No es algo de ese modo de pensar lo que aparece en Hegel cuando
intenta mostrar toda la realidad y la realidad como un todo? La totalidad, la comprensión de la totalidad,
haría superflua la necesidad de fe. El
cristianismo (la historia del Dios encarnado y redentor) no parece considerar
el mundo como un drama pre-escrito por Dios. El discernimiento no consiste en
descubrir la facción que, finalmente, nos permitirá estar del lado de los
vencedores cuando culmine la historia. K. Barth señala: “Cristo padece. Por lo
tanto, no conquista. No triunfa. No tiene éxito… No consigue nada más que su
crucifixión”. Este hecho histórico es el que señala el sentido de la fe.lunes, 4 de junio de 2018
Comunicación frustrada
A la brecha tecnológica se responde con alfabetización digital. La
tecnología de la comunicación y la información muta en tecnología del
aprendizaje y el conocimiento y afronta rupturas sociales. Nos cuestiona el
ruido (cómo vamos a distinguir las voces de los ecos) y también la extraña
temporalidad de lo digital (rápido y, sin embargo, permanece imborrable en el
buscador de google y en los mensajes que “wasap” socializa). Necesitamos el
señorío sobre nuestros propios mensajes, con profundidad previa y
responsabilidad posterior a la emisión. Necesitamos discernir la pertinencia y
credibilidad del mensaje con emisor anónimo en la red. Al principio era la
Palabra (Juan). La historia posterior muestra que intereses y malos entendidos
pueden frustrar la comunicación, por muy sólidos que sean los contenidos y por
muy sagrados que sean los formatos.
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