Humberto Eco recuerda la radio de su infancia: a oscuras,
junto a su padre, escuchando la música clásica. Se pregunta si la radio volverá
a ser la referencia cuando el ruido de las redes y la omnipotencia de la imagen
se impone. Sueña con la innovación tecnológica que le devuelva la primacía.
Hoy, los nuevos teléfonos inteligentes incluyen app que, voz sobre ip,
reintroducen el audio en directo y a la carta en un dispositivo pequeño. Desde
cualquier lugar del mundo puedo seguir la programación de mi emisora favorita y
puedo interactuar con la misma mediante whatsapp. Por cierto, nuestra gente
joven se pasa las horas escribiendo y leyendo en la mágica pantalla con su
tribu más o menos íntima. Sin embargo, nuestra memoria reciente no incorpora
las jornadas en las que como un rito nos detenemos en lo que sea y escuchamos la
radio.
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miércoles, 7 de noviembre de 2018
martes, 23 de octubre de 2018
La utilidad de la ciencia
Feyerabend
elabora un pensar sobre la ciencia como contra-inducción. No se da nada por
supuesto y se formulan hipótesis inverosímiles para promover búsquedas que no
se harían desde las explicaciones más racionales. En 2006, Dyson publica “El
científico rebelde”: la ciencia avanza por rebelión, no por evolución. Se
rebela, en ocasiones, contra el estatus social. En otras ocasiones, contra el
estamento científico. La rebelión contra el estatus social no abandona la
responsabilidad o la ética. Sin la ética, la ciencia ni da de sí todo lo que
puede dar (respuestas buenas a problemas humanos) ni se frena ante las
tecnologías de la muerte. Cita a Hardy:
“Se dice que una ciencia es útil si su desarrollo tiende a acentuar las
desigualdades existentes en la distribución de la riqueza o si promueve una
forma más directa la destrucción de la vida humana”. lunes, 4 de junio de 2018
Comunicación frustrada
A la brecha tecnológica se responde con alfabetización digital. La
tecnología de la comunicación y la información muta en tecnología del
aprendizaje y el conocimiento y afronta rupturas sociales. Nos cuestiona el
ruido (cómo vamos a distinguir las voces de los ecos) y también la extraña
temporalidad de lo digital (rápido y, sin embargo, permanece imborrable en el
buscador de google y en los mensajes que “wasap” socializa). Necesitamos el
señorío sobre nuestros propios mensajes, con profundidad previa y
responsabilidad posterior a la emisión. Necesitamos discernir la pertinencia y
credibilidad del mensaje con emisor anónimo en la red. Al principio era la
Palabra (Juan). La historia posterior muestra que intereses y malos entendidos
pueden frustrar la comunicación, por muy sólidos que sean los contenidos y por
muy sagrados que sean los formatos.
viernes, 16 de marzo de 2018
De las flechas a los misiles
En una de viñeta cómica, Quino presenta a Mafalda y a Felipe en un museo en el que, sobre imágenes alusivas, reza la leyenda: “Desde el arco de flechas a los misiles balísticos, ¡Cuánto ha cambiado la tecnología!” Mafalda responde: “¡Y qué poco han cambiado las intenciones!” En la segunda mitad del siglo XX, se formula el fracaso del “hombre unidimensional” (Marcuse, 1964). Por eso, Levinas cuestiona la metafísica y su razón (el empeño en conceptualizar el ser) y propone una metaética que acepte la relación y la responsabilidad como principio único e inconceptualizable de todo pensar. Byung-Chul señala: para salir de la depresión, necesitamos el deseo del otro; necesitamos que el otro nos mire para sentir que no somos todo. El engaño de nuestro tiempo es una mirada digital que no mira. Así nos parece que somos libres, sin los otros.
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