La
presión hacia lo nuevo, hija de la modernidad y denunciada por Adorno, presenta
el dilema de correr cada vez más (Byung-Chul Han) o, sencillamente, quedar
obsoleto (Bauman). Para Armstrong (“Los orígenes”, 2010), al-Qutb “puede
considerarse el iniciador del fundamentalismo sunní”. Vive un periodo de
entusiasmo por Occidente, pero la política colonial y el apoyo al sionismo lo
desilusiona. Su paso por la prisión egipcia, le lleva a emplear toda su
capacidad argumentativa en montar una ideología islámica capaz de combatir en
su mismo terreno al marxismo, el capitalismo, el laicismo o el liberalismo.
Hace del mito islámico un logos revolucionario: se enfrenta a la ciudad laica y
retorna al sentido religioso de la sociedad. Su llamamiento a la lucha,
tergiversa al Profeta desde la convicción profunda de la amenaza de la
extinción. Nasser lo hace ejecutar en 1966.
Mostrando entradas con la etiqueta Marxismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Marxismo. Mostrar todas las entradas
domingo, 18 de noviembre de 2018
al-Qutb
La
presión hacia lo nuevo, hija de la modernidad y denunciada por Adorno, presenta
el dilema de correr cada vez más (Byung-Chul Han) o, sencillamente, quedar
obsoleto (Bauman). Para Armstrong (“Los orígenes”, 2010), al-Qutb “puede
considerarse el iniciador del fundamentalismo sunní”. Vive un periodo de
entusiasmo por Occidente, pero la política colonial y el apoyo al sionismo lo
desilusiona. Su paso por la prisión egipcia, le lleva a emplear toda su
capacidad argumentativa en montar una ideología islámica capaz de combatir en
su mismo terreno al marxismo, el capitalismo, el laicismo o el liberalismo.
Hace del mito islámico un logos revolucionario: se enfrenta a la ciudad laica y
retorna al sentido religioso de la sociedad. Su llamamiento a la lucha,
tergiversa al Profeta desde la convicción profunda de la amenaza de la
extinción. Nasser lo hace ejecutar en 1966.
Etiquetas:
Adorno,
al-Qutb,
Armstrong,
Bauman,
Byung-Chul Hang,
Capitalismo,
Fundamentalismo,
Ideología,
Islam,
Laicismo,
Liberalismo,
Marxismo,
Nasser,
Occidente,
Política,
Sionismo,
Suní
domingo, 22 de julio de 2018
La escuela personalista
Tras la crisis del 29, E. Mounier funda “Sprit” y promueve la
corriente personalista. ¿Es la persona conceptualmente suficiente para montar
una tradición filosófica? Paul Ricouer defiende que con Mounier murió el
personalismo como tradición filosófica. Cree que su legado está en la
incorporación de cierto ambiente filosófico personalista a las tradiciones
políticas, culturales y religiosas de la segunda mitad del siglo XX. Sin
embargo, el poderío de otras cuatro grandes corrientes (marxismo,
existencialismo, estructuralismo y neopositivismo) habrían demostrado cierta
debilidad conceptual del personalismo, diluido en la cultura, pero sin discurso
académico potente. Piensa Goñi (“Las narices de los filósofos”, 2009) que el
personalismo, sin ser un sistema, queda como una filosofía con muchas
variantes: Marcel, Levinas, Stein, Zubiri, Díaz…
Etiquetas:
Cultura,
Díaz,
Estructuralismo,
Existencialismo,
Filosofía,
Goñi,
Levinas,
Marcel,
Marxismo,
Mounier,
Neopositivismo,
Personalismo,
Ricouer,
Sprit,
Stein,
Zubiri
miércoles, 4 de julio de 2018
Encubierto
Acusado
de que su victoria trae la anarquía, Bart Simpson hace suyo el eslogan: traeré
la anarquía. Cree V. Leonore (El País, 1 abril 2011) que esta historia
refleja el modo en que el filósofo esloveno Žižeck piensa: lo propiamente real
es la grieta que irrumpe violentamente en la historia como crítica de los
materialismos (marxista y capitalista). El capitalismo se protege en la
tolerancia culturalista. La izquierda postmoderna, la de los movimientos,
reduce la política a las reivindicaciones culturales (¿feminismo o ecologismo?)
que se integran sin problema en el sistema. Así, la discusión sobre el carácter
machista de una sentencia, ¿no esconde (ideologiza) el problema real: el valor
que damos al derecho penal como solución de los conflictos? Las prácticas
sostenibles, ¿no esconden la realidad de un sistema económico absolutamente
depredador?jueves, 7 de junio de 2018
El exilio del Instituto
El marxismo intelectualizado de los años 20 es para el profesor
Horkheimer (Wiggershaus, 1986) un camino a ninguna parte: desalienta cualquier
revolución. Constata que las masas ya no son revolucionarias. De hecho, el
Instituto de Investigación Social ya no se centra en la historia del movimiento
obrero, sino en la búsqueda de una teoría de la sociedad. Horkheimer, en su
despacho de director, da lugar preferente al retrato de Schopenhauer. Pretende
que la salvación del marxismo pasa por su vinculación a las ciencias sociales
(interdisciplinariedad) y a la pasión. El 30 de enero de 1933, Hitler pasa a
ser canciller del Reich con el nombramiento de Hildemburg. El Instituto de
Investigación Social de Frankfurt, germen de la Escuela, debe emigrar a
Ginebra, donde ya está una subsede en previsión de los acontecimientos que
finalmente sucedieron. domingo, 8 de abril de 2018
Teología y política
Benjamín
sólo critica a Stalin tras el pacto con Hitler (Lilla, en “Pensadores
temerarios”). Su marxismo es, para su
amigo Scholem, la historia de un “teólogo extraviado en el reino de lo
profano”. Benjamín piensa desde la teología y la literatura. Su crítica
literaria es la visión de la verdad que sería inaprensible incluso para el
creador literario. ¿Encuentra en el materialismo un texto literario que
comentar? Lo cierto es que el socialismo real no resiste su mirada; ni tampoco
los marxistas (Brecht) entienden su trabajo: sigue haciendo teología. Para el
teólogo Scholem, Benjamín trata de unir teología y política: el marxismo
necesita la teología para desechar la fe en el progreso científico y abrir
“cada segundo de tiempo” al lugar por el que entra el Mesías. ¿Estaba convencido de que la pretensión
teológica de salvación se puede acelerar mediante la acción política? miércoles, 7 de febrero de 2018
De la mano
Todo comenzó con un rumor: vive
Taller retiro Online La Pascua de la Vida
En Radio ECCA
Para la Escuela de Frankfurt, la filosofía de su tiempo aboca a una contraposición equivocada: la filosofía conceptual científica y la filosofía existencialista que acaba en la irracionalidad. La deriva nacional socialista de Heidegger es, a ojos de Adorno, no más que una consecuencia de su posicionamiento filosófico. Farina (“Adorno”, 2016) señala los itinerarios paralelos: romanticismo, existencialismo, nacionalismo, de una parte; ilustración, conceptualismo, capitalismo, del otro. Quizás hoy seamos testigos de la fusión de ambos itinerarios: el fin de las ideologías se prolonga en el final de los grandes relatos, adiós a la Verdad y al reino del pensamiento débil (Gianni Vattimo). Por otro lado, el final del marxismo real (URSS) parece dar la razón a los que no ven alternativa al capitalismo. Hoy capitalismo y pensamiento débil parece que van de la mano.
Etiquetas:
Adorno,
Ciencia,
Existencialismo,
Farina,
Filosofía,
Frankfurt,
Heidegger,
Ideología,
Marxismo,
Pensamiento,
Postmodernidad,
URSS,
Vattimo,
Verdad
martes, 6 de febrero de 2018
Ideología ampliada
Parece que Mannheim entiende ideología (“Ideología y utopía”, 1929) como una perspectiva que, de algún modo, vela la realidad. Cada sujeto tiene una perspectiva: su historia, su poder, sus intereses. De ese modo extiende un concepto que, hasta ese momento, era propio del léxico marxista. Horkheimer y Adorno ven en Mannheim “una suerte de aberración” (Farina, “Adorno”, 2016). En el léxico marxista, la “ideología” es una perspectiva hipócrita o, al menos, si es inconsciente, un engaño. Es ideológica toda perspectiva que oculte la realidad de la desigualdad generada por el sistema de producción capitalista. En ese sentido, la teoría por la que Mannheim extiende el concepto de "ideología" es igualmente ideológica: falsea la realidad al atribuir al defensor de intereses capitalistas y al luchador por la justicia el mismo estatuto epistemológico.
Todo comenzó con un rumor: vive
Taller retiro Online La Pascua de la Vida
En Radio ECCA
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
