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miércoles, 4 de julio de 2018

Encubierto

Acusado de que su victoria trae la anarquía, Bart Simpson hace suyo el eslogan: traeré la anarquía. Cree V. Leonore (El País, 1 abril 2011) que esta historia refleja el modo en que el filósofo esloveno Žižeck piensa: lo propiamente real es la grieta que irrumpe violentamente en la historia como crítica de los materialismos (marxista y capitalista). El capitalismo se protege en la tolerancia culturalista. La izquierda postmoderna, la de los movimientos, reduce la política a las reivindicaciones culturales (¿feminismo o ecologismo?) que se integran sin problema en el sistema. Así, la discusión sobre el carácter machista de una sentencia, ¿no esconde (ideologiza) el problema real: el valor que damos al derecho penal como solución de los conflictos? Las prácticas sostenibles, ¿no esconden la realidad de un sistema económico absolutamente depredador?

viernes, 15 de junio de 2018

Polvo de estrellas

Anunciamos que el cristianismo es un humanismo en los cincuenta. Espiritualidad es el subrayado actual. Primero, por el arrastre en su desplome de otros autodenominados humanismos (comunismo totalitario). En segundo lugar, por el éxito de los discursos culturalistas que indagan bajo las formas de las religiones. En tercer lugar, porque la humanidad demuestra muy poca compasión cuando se convierte en el centro de su discurso o su actuación. Levinas apunta hacia la Otredad, hacia el Otro, como real frente a nuestra subjetiva ilusión. De ese modo, toda pregunta por el ser de las cosas se atraganta. Sobrevive la salida de sí, el éxodo.  El cristianismo es un Éxodo, una salida del propio amor, querer o interés, de la propia subjetividad e intersubjetividad. La humanidad se hace y deshace en la creación entera. Somos polvo de estrellas. 

viernes, 18 de mayo de 2018

Plasticidad y determinismo


¿Es todo pura plasticidad? ¿Somos plastilina maleable? ¿O, por el contrario, la biología determina una “naturaleza humana”? Pinker (“La tabla rasa”, 2003) muestra las contradicciones: no podemos ver todo decidido en la neurología y, a la vez, afirmar que todo se determina por la influencia.  Subraya una cierta humildad: no tenemos una teoría que explique claramente las diferencias y las igualdades del carácter humano. Los estudios encuentran datos que no siempre encajan con las teorías. Si nos empeñamos en una posición puramente innatista o puramente culturalista, tenderemos a negar los datos de la realidad.  “La naturaleza y la educación pueden actuar de otras formas, y muchos confunden la distinción entre ambas” (Pinker). ¿Nos quedamos con “Walden Dos” (intervención en la educación) o con “Un mundo feliz” (intervención en la naturaleza)?