La militancia laicista es signo visible de cierta izquierda.
Se suprimen los símbolos religiosos de un acto oficial, no es mala cosa. Cada
cual puede ver el valor moral de una promesa sobre la Constitución, pero
evitamos el uso del nombre de Dios en vano. El nombre de Dios ha sufrido usos y
abusos. La gestión de lo político, tal y como vemos que se conquista y defiende
el poder, no permite aventurar mejor suerte para los usos públicos de los
términos teológicos (uso y abuso). Los presidentes de los EE.UU. juran su cargo
sobre la Biblia. En “Eclipse de Dios”, Buber narra una conversación sobre uno
de sus escritos en la que un lector le reprochaba usar el nombre de Dios para
hablar de lo más sublime. Se trata de una palabra que ha sufrido la zozobra de
su uso en la historia. Iguacén, obispo de Tenerife, decía que convertir es cosa
de Dios. Por acá nos queda sólo ser testigos.
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miércoles, 11 de julio de 2018
Uso y abuso
La militancia laicista es signo visible de cierta izquierda.
Se suprimen los símbolos religiosos de un acto oficial, no es mala cosa. Cada
cual puede ver el valor moral de una promesa sobre la Constitución, pero
evitamos el uso del nombre de Dios en vano. El nombre de Dios ha sufrido usos y
abusos. La gestión de lo político, tal y como vemos que se conquista y defiende
el poder, no permite aventurar mejor suerte para los usos públicos de los
términos teológicos (uso y abuso). Los presidentes de los EE.UU. juran su cargo
sobre la Biblia. En “Eclipse de Dios”, Buber narra una conversación sobre uno
de sus escritos en la que un lector le reprochaba usar el nombre de Dios para
hablar de lo más sublime. Se trata de una palabra que ha sufrido la zozobra de
su uso en la historia. Iguacén, obispo de Tenerife, decía que convertir es cosa
de Dios. Por acá nos queda sólo ser testigos.miércoles, 4 de julio de 2018
Encubierto
Acusado
de que su victoria trae la anarquía, Bart Simpson hace suyo el eslogan: traeré
la anarquía. Cree V. Leonore (El País, 1 abril 2011) que esta historia
refleja el modo en que el filósofo esloveno Žižeck piensa: lo propiamente real
es la grieta que irrumpe violentamente en la historia como crítica de los
materialismos (marxista y capitalista). El capitalismo se protege en la
tolerancia culturalista. La izquierda postmoderna, la de los movimientos,
reduce la política a las reivindicaciones culturales (¿feminismo o ecologismo?)
que se integran sin problema en el sistema. Así, la discusión sobre el carácter
machista de una sentencia, ¿no esconde (ideologiza) el problema real: el valor
que damos al derecho penal como solución de los conflictos? Las prácticas
sostenibles, ¿no esconden la realidad de un sistema económico absolutamente
depredador?
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