La vida
de cada persona es una vida modular (Bauman, “En busca de la política”, 1999).
De ese modo navegamos con eficiencia en un mundo de agrupaciones débiles. Nos
unimos y nos separamos “ad hoc”. La propia familia deja de ser un lugar de
pertenencia para convertirse, paulatinamente, en espacio fluido para entrar y
salir. Se acabaron las coerciones que nos mantenían unidos por un poder de
control internalizado o puramente externo. Asegura Bauman que se trata del
“producto más notable de la sociedad moderna”. Sin embargo, todos estos
atributos tienen una contrapartida: nunca nos sentimos en casa y siempre se nos
somete a una triple condena: “la incertidumbre, la inseguridad y la
desprotección”. No es extraño que la promesa de una patria o una tribu con
significado esté en la raíz de todo fundamentalismo.
Mostrando entradas con la etiqueta Poder. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Poder. Mostrar todas las entradas
jueves, 15 de noviembre de 2018
La persona modular y la patria
La vida
de cada persona es una vida modular (Bauman, “En busca de la política”, 1999).
De ese modo navegamos con eficiencia en un mundo de agrupaciones débiles. Nos
unimos y nos separamos “ad hoc”. La propia familia deja de ser un lugar de
pertenencia para convertirse, paulatinamente, en espacio fluido para entrar y
salir. Se acabaron las coerciones que nos mantenían unidos por un poder de
control internalizado o puramente externo. Asegura Bauman que se trata del
“producto más notable de la sociedad moderna”. Sin embargo, todos estos
atributos tienen una contrapartida: nunca nos sentimos en casa y siempre se nos
somete a una triple condena: “la incertidumbre, la inseguridad y la
desprotección”. No es extraño que la promesa de una patria o una tribu con
significado esté en la raíz de todo fundamentalismo.domingo, 16 de septiembre de 2018
Los hechos y la historia
De la
historia se hace uso y abuso (MacMillan, 2009). Señala Popper que más bien, lo
que sucede, es que la Historia no existe (“Acerca de la historiografía y el
sentido de la historia”, 1962). Se
trata, en primer lugar, de que existen diferentes “historias de…”, aunque con
frecuencia, lo que buena parte de la ciencia histórica considera historia es,
en realidad, la historia de la ambición
y el poder político. En segundo
lugar, la historia es necesariamente una selección de algunos acontecimientos
que nunca podrían determinar un sentido de la historia, aunque esos
acontecimientos puedan ayudar a comprender mejor lo que ha sucedido después
tras haber conocido lo que ha sucedido antes. En ese sentido, toda explicación
de la historia es sometible a juicio y todo juicio debe estar respaldado por la
documentación que acredite los hechos seleccionados.jueves, 26 de julio de 2018
Acompañado por la soledad
Dice
Saint Exupery que lo importante es invisible a los ojos. Quizás es Nietzsche
que se da con lo dionisiaco. Su vida parece un itinerario de sin razón.
Cuestiona el idealismo de su época (Hegel: todo lo real es racional). Pone voz
a Zaratustra y se desliza hacia la demencia. Arremete contra la metafísica y
contra su Dios (el Dios de la metafísica). Debilita el suelo de toda
justificación y de todos los discursos racionales de nuestras políticas. Se
aferra a la voluntad de poder como vida. Sorprende la debilidad apasionada de
quien quisiera hacer filosofía a golpes y derrumbar todos los pilares. Es la
propia razón que arremete contra su fundamento. También asegura Saint Exupery
que hay razones del corazón que la razón no entiende. En el camino hacia una
filosofía original, Nietzsche se queda humanamente solo. Soledad, leal e
indeseada compañera.miércoles, 18 de julio de 2018
Falsa pregunta
Para Wittgenstein es una falsa pregunta con ninguna respuesta
posible, un falso problema y no hay nada que decir sobre el mismo. Mejor
callar. Sartre quizás piense que se trata de un sentido autoconstruido y que no
hay un para qué ya dado: el sentido se fabrica por la propia persona sin más
referente ni horizonte que la historia en la que vive. Foucault invita a
observar cómo el viento de las circunstancias lo borrará como a un rostro
dibujado en la arena de la playa. Sin embargo, las personas ponemos un para qué
a nuestras actuaciones, lo elegimos: el dinero, el poder, el placer. O, incluso
sin darle una formulación conceptual, el para qué es el miedo o la codicia, el
propio ego o aquellas causas que encumbran a la persona y le dan prestigio o reconocimiento.
Por tanto, ¿es el sentido una falsa pregunta o hay propuestas que son falsas
respuestas?
miércoles, 11 de julio de 2018
Uso y abuso
La militancia laicista es signo visible de cierta izquierda.
Se suprimen los símbolos religiosos de un acto oficial, no es mala cosa. Cada
cual puede ver el valor moral de una promesa sobre la Constitución, pero
evitamos el uso del nombre de Dios en vano. El nombre de Dios ha sufrido usos y
abusos. La gestión de lo político, tal y como vemos que se conquista y defiende
el poder, no permite aventurar mejor suerte para los usos públicos de los
términos teológicos (uso y abuso). Los presidentes de los EE.UU. juran su cargo
sobre la Biblia. En “Eclipse de Dios”, Buber narra una conversación sobre uno
de sus escritos en la que un lector le reprochaba usar el nombre de Dios para
hablar de lo más sublime. Se trata de una palabra que ha sufrido la zozobra de
su uso en la historia. Iguacén, obispo de Tenerife, decía que convertir es cosa
de Dios. Por acá nos queda sólo ser testigos.jueves, 7 de junio de 2018
El objeto del pensar
El pensar tiene un fin y, a juicio de Horkheimer (Wiggershaus, 1986), no
es el mero desvelamiento de las condicionantes estructurales del propio
conocimiento. Sigue a Marx: se piensa para cambiar la realidad. Al pensar,
debo, por tanto, tener en cuenta la cotidiana lucha de tantos seres humanos que
a vista de la filosofía idealista se han arrastrado por debajo de los temas de
interés. Su mal vivir, su lucha cotidiana es el objeto del pensar. El
pensamiento así desenmascara todo naturalismo de la injusticia y de toda
justificación de un poder consagrado a mantener privilegios. Manheim extiende
el concepto de ideología. Horkheimer protesta: no todo es igual. A su juicio,
engaña quien estructura su pensamiento para defender posiciones de privilegio y
acierta quien lo hace para luchar por las personas dejadas de la mano de la
historia y la sociedad.
Etiquetas:
Conocimiento,
Filosofía,
Horkheimer,
Humanidad,
Idealismo,
Justicia,
Justificación,
Manheim,
Marx,
Naturalismo,
Pensamiento,
Poder,
Privilegio,
Realidad,
Wiggershaus
martes, 5 de junio de 2018
Escuela de Francfort
Se les llama “Escuela de Francfort” (Wiggershaus, 1986) y a su hacer
denominamos teoría crítica. Miran hacia Marx y, a su vez, reniegan de su
ortodoxia. Su heredero principal J. Habermas considera que en realidad no se
trata de una escuela y que más que de una teoría podríamos hablar de corrientes
que fluyen, convergen y se separan con quienes firman sus escritos. Teoría
crítica, ¿es pensamiento crítico o crítica del pensamiento? ¿Es crítica de la
razón o razón crítica? Con Marx traen de la mano a Freud: como si hubieran
escrito juntos sus libros y como si la sospecha (social y de las estructuras la
una, psicológica y de las pulsiones la otra) fueran la misma respuesta al mismo
impulso. Es una burguesía de cultura elitista y marginal que quiere asumir la
portavocía de quienes sufren opresión: afirman que lo real no es lo que aparece
y que el poder lo condiciona.
Etiquetas:
Burguesía,
Crítica,
Cultura,
Francfort,
Freud,
Habermas,
Impulso,
Marx,
Opresión,
Pensamiento,
Poder,
Psicología,
Pulsión,
Razón,
Realidad,
Teoría,
Wiggershaus
viernes, 6 de abril de 2018
Decisionismo
Schmitt
es, durante años, jurista del nazismo (Lilla, “Pensadores temerarios”, 2001).
Tras la guerra, argumenta que quería civilizar a Hitler. Pero su obra es un
alegato antiliberal: pueblo, enemigos y decisión. En ese sentido, la
constitución es siempre un instrumento relativo, lo auténticamente importante
es la capacidad de decidir y enfrentar a los enemigos. Schmitt, y no sólo él,
cree que el liberalismo teme más a sus decisiones que a sus enemigos. Schmitt
sería un teólogo político que tiene un absoluto previo a la constitución. Pero,
su pensamiento político se aleja totalmente de la idea de bien común, central
en la doctrina católica; su Dios llama a la batalla contra los enemigos; lejos
del nazareno. A izquierda y derecha, el decisionismo de Schmitt cautiva a los
críticos del liberalismo. Schmitt se hizo nazi. Pero podía haber sido
stalinista.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
