Zaqueo se sube a la higuera porque la multitud no le deja ver lo que acontece más allá. Ciertamente, había algo que ver, que mirar, que escuchar. La tradición espiritual nos pide cerrar los ojos para ver. Pero, luego, mantenerlos muy abiertos. Exupery afirma que el corazón tiene razones que la razón no entiende. Para ver, por tanto, hay que cuidar la interioridad. Sin embargo, en cuanto cerramos los ojos, con frecuencia se extiende la pantalla en la que se proyecta también nuestro ruido interior. Imágenes distorsionadas por nuestros miedos y deseos se apropian de nuestra mirada. Por tanto, hay que cultivar también cierto señorío de la interioridad para ver lo real. La bulla también es externa. Llega en el ritmo creciente con el que circula nuestra cultura e impone el instante y el cambio, aumenta el brillo y el volumen y destierra los espacios de desierto y silencio. Insiste Loyola en que más que el mucho saber, lo que nos da vida es el sentir y gustar internamente. Zaqueo se subió a la higuera… ¡¡y por eso lo vieron a él y le invitaron a bajar y a recibir en su casa!! Comenzaba así la aventura de la mirada.
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lunes, 3 de junio de 2019
Zaqueo
Zaqueo se sube a la higuera porque la multitud no le deja ver lo que acontece más allá. Ciertamente, había algo que ver, que mirar, que escuchar. La tradición espiritual nos pide cerrar los ojos para ver. Pero, luego, mantenerlos muy abiertos. Exupery afirma que el corazón tiene razones que la razón no entiende. Para ver, por tanto, hay que cuidar la interioridad. Sin embargo, en cuanto cerramos los ojos, con frecuencia se extiende la pantalla en la que se proyecta también nuestro ruido interior. Imágenes distorsionadas por nuestros miedos y deseos se apropian de nuestra mirada. Por tanto, hay que cultivar también cierto señorío de la interioridad para ver lo real. La bulla también es externa. Llega en el ritmo creciente con el que circula nuestra cultura e impone el instante y el cambio, aumenta el brillo y el volumen y destierra los espacios de desierto y silencio. Insiste Loyola en que más que el mucho saber, lo que nos da vida es el sentir y gustar internamente. Zaqueo se subió a la higuera… ¡¡y por eso lo vieron a él y le invitaron a bajar y a recibir en su casa!! Comenzaba así la aventura de la mirada.jueves, 4 de abril de 2019
La razón tiene límites
Filosofía es el paso del mito al logos. Lo situamos en los
filósofos presocráticos de Grecia. Sin embargo, como hace notar Nietzsche en
“El origen de la tragedia”, con la filosofía convive el oráculo de Delfos y los
ritos de Dionisos. El esfuerzo de la racionalidad tiene sus límites. En la
actualidad hablamos de inteligencias múltiples y poéticamente lo expresa Saint
Exupery: “El corazón tiene razones que la razón no entiende”. Aceptamos que
nuestros sentidos funcionan con reglas que dejan fuera una parte importantísima
de la realidad. Del mismo modo, los principios que rigen la lógica suponen
siempre un conocimiento tematizable y acotado en proposiciones o predicados.
Hay algo en los estados alterados de conciencia que no encaja. Sin embargo, el
irracionalismo, por incluir lo excluido puede dejar fuera también mucho,
muchísimo.lunes, 1 de abril de 2019
Filosofía a golpes
Sostiene Saint Exupery que el corazón
tiene razones que la razón no entiende. Quizás esa es la experiencia de
Nietzsche cuando descubre lo dionisíaco. La vida de Nietzsche parece un
itinerario hacia la sin razón. Cuestiona el idealismo de su época (Hegel afirma
que todo lo real es racional). Mientras quien pone voz a Zaratustra se desliza
hacia la demencia, arremete contra la metafísica y también contra Dios (que es
el Dios de la metafísica). Debilita el
fundamento de todo relato y de toda justificación de la propia opción política
que no sea la mera voluntad de poder. Sorprende la debilidad apasionada de
quien quiere hacer filosofía a golpes que derrumban lo edificado hasta
entonces. Es la propia razón arremetiendo contra su propio fundamento. Haciendo
una filosofía única, Nietzsche se queda solo. La soledad es su más leal e
indeseada compañera.martes, 31 de julio de 2018
El corazón tiene razones
La
filosofía es paso del mito al logos. Lo situamos en el entorno de los
presocráticos de la antigua Grecia. Sin embargo, como hace notar Nietzsche en
“El origen de la tragedia”, con la filosofía convive el oráculo de Delfos y los
ritos de Dionisos. El esfuerzo de racionalidad tiene límites. Se habla de
inteligencias múltiples y hace medio siglo lo expresó poéticamente Saint
Exupery: “El corazón tiene razones que la razón no entiende”. Aceptamos que
nuestros sentidos funcionan con unas reglas que dejan fuera una parte
importantísima de la realidad. Reconocemos patrones, dice la neurociencia. Los
principios de la lógica suponen siempre un conocer tematizable y acotado en
proposiciones o predicados. Algo no encaja. Sin embargo, la pura apelación al
irracionalismo, por incluir lo dejado fuera, expulsa también mucho.
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Saint Exupery
jueves, 26 de julio de 2018
Acompañado por la soledad
Dice
Saint Exupery que lo importante es invisible a los ojos. Quizás es Nietzsche
que se da con lo dionisiaco. Su vida parece un itinerario de sin razón.
Cuestiona el idealismo de su época (Hegel: todo lo real es racional). Pone voz
a Zaratustra y se desliza hacia la demencia. Arremete contra la metafísica y
contra su Dios (el Dios de la metafísica). Debilita el suelo de toda
justificación y de todos los discursos racionales de nuestras políticas. Se
aferra a la voluntad de poder como vida. Sorprende la debilidad apasionada de
quien quisiera hacer filosofía a golpes y derrumbar todos los pilares. Es la
propia razón que arremete contra su fundamento. También asegura Saint Exupery
que hay razones del corazón que la razón no entiende. En el camino hacia una
filosofía original, Nietzsche se queda humanamente solo. Soledad, leal e
indeseada compañera.
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