La militancia laicista es signo visible de cierta izquierda.
Se suprimen los símbolos religiosos de un acto oficial, no es mala cosa. Cada
cual puede ver el valor moral de una promesa sobre la Constitución, pero
evitamos el uso del nombre de Dios en vano. El nombre de Dios ha sufrido usos y
abusos. La gestión de lo político, tal y como vemos que se conquista y defiende
el poder, no permite aventurar mejor suerte para los usos públicos de los
términos teológicos (uso y abuso). Los presidentes de los EE.UU. juran su cargo
sobre la Biblia. En “Eclipse de Dios”, Buber narra una conversación sobre uno
de sus escritos en la que un lector le reprochaba usar el nombre de Dios para
hablar de lo más sublime. Se trata de una palabra que ha sufrido la zozobra de
su uso en la historia. Iguacén, obispo de Tenerife, decía que convertir es cosa
de Dios. Por acá nos queda sólo ser testigos.
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miércoles, 11 de julio de 2018
Uso y abuso
La militancia laicista es signo visible de cierta izquierda.
Se suprimen los símbolos religiosos de un acto oficial, no es mala cosa. Cada
cual puede ver el valor moral de una promesa sobre la Constitución, pero
evitamos el uso del nombre de Dios en vano. El nombre de Dios ha sufrido usos y
abusos. La gestión de lo político, tal y como vemos que se conquista y defiende
el poder, no permite aventurar mejor suerte para los usos públicos de los
términos teológicos (uso y abuso). Los presidentes de los EE.UU. juran su cargo
sobre la Biblia. En “Eclipse de Dios”, Buber narra una conversación sobre uno
de sus escritos en la que un lector le reprochaba usar el nombre de Dios para
hablar de lo más sublime. Se trata de una palabra que ha sufrido la zozobra de
su uso en la historia. Iguacén, obispo de Tenerife, decía que convertir es cosa
de Dios. Por acá nos queda sólo ser testigos.lunes, 21 de mayo de 2018
De la exclusión a la dominación
Quizás Žižeck piensa que Rawls (justicia procedimental), y
Habermas (proceso racional de discusión de opciones) olvidan que la acción
política consiste en conseguir el derecho a hablar de un modo diferente y a ser
escuchado en esa diferencia. Es pasar de la exclusión a la
dominación. Djlas, “La nueva clase", entiende que el momento
político de supremacía puede darse dentro de la propia nomenclatura. Para
Žižeck eso es imposible: consiste principalmente en destronar a los dominantes.
Así, parece que no hay proceso político dentro del sistema liberal, porque
predomina el orden (cada cual en su puesto) y el procedimiento (la
Constitución). Quien queda fuera no puede más que renunciar a su modo diferente
de ser para incorporarse al procedimiento y tener su voz constitucional. Es
decir, la actitud tolerante exigida es mecanismo potente de asimilación.
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Žižeck
viernes, 6 de abril de 2018
Decisionismo
Schmitt
es, durante años, jurista del nazismo (Lilla, “Pensadores temerarios”, 2001).
Tras la guerra, argumenta que quería civilizar a Hitler. Pero su obra es un
alegato antiliberal: pueblo, enemigos y decisión. En ese sentido, la
constitución es siempre un instrumento relativo, lo auténticamente importante
es la capacidad de decidir y enfrentar a los enemigos. Schmitt, y no sólo él,
cree que el liberalismo teme más a sus decisiones que a sus enemigos. Schmitt
sería un teólogo político que tiene un absoluto previo a la constitución. Pero,
su pensamiento político se aleja totalmente de la idea de bien común, central
en la doctrina católica; su Dios llama a la batalla contra los enemigos; lejos
del nazareno. A izquierda y derecha, el decisionismo de Schmitt cautiva a los
críticos del liberalismo. Schmitt se hizo nazi. Pero podía haber sido
stalinista.
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