Todas las instituciones sistematizan la realidad para
poder responder a ella. La intuición que las puso en marcha se muere si se
tiene éxito en la respuesta. El autor del Apocalipsis lo deja ver en la carta
al Ángel de la comunidad de Éfeso: después de indicar que todo se hizo bien, se
señala: “dejaste tu amor del principio”. Lo que hacemos, parece, genera lazos y
cadenas, nos ata. La pura gratuidad que anida en nuestro deseo más profundo se
deshilacha a medida que describimos el objeto de nuestra actuación y evaluamos
sus resultados, sus efectos, su impacto. Buber intuye que lo trascendente
adquiere siempre forma antropomórfica, pero mantiene su halo de misterio. No
hay Iglesia de éxito a la que no le pasen factura las necesidades objetivadoras
de la institución. Sin embargo, institución y carisma van de la mano.
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lunes, 6 de agosto de 2018
Institución y carisma
Todas las instituciones sistematizan la realidad para
poder responder a ella. La intuición que las puso en marcha se muere si se
tiene éxito en la respuesta. El autor del Apocalipsis lo deja ver en la carta
al Ángel de la comunidad de Éfeso: después de indicar que todo se hizo bien, se
señala: “dejaste tu amor del principio”. Lo que hacemos, parece, genera lazos y
cadenas, nos ata. La pura gratuidad que anida en nuestro deseo más profundo se
deshilacha a medida que describimos el objeto de nuestra actuación y evaluamos
sus resultados, sus efectos, su impacto. Buber intuye que lo trascendente
adquiere siempre forma antropomórfica, pero mantiene su halo de misterio. No
hay Iglesia de éxito a la que no le pasen factura las necesidades objetivadoras
de la institución. Sin embargo, institución y carisma van de la mano. domingo, 15 de julio de 2018
Cultura del ego
El estructuralismo anota que más que cosas se dan sistemas.
Los elementos no definen una estructura; es la estructura la que determina por
su relación el ser de los elementos. Lo relacional aparece también en una
filosofía radicalmente diferente: el personalismo. No se es si no se es en
relación. Más que “ser” hay “relacionar-ser”. No hay yo sin un tú. No hay
ningún yo posible sin un Tú trascendente de todos los tú posibles (Buber). La
Otredad parece como lugar decisivo de la filosofía, ya no será metafísica sino
meta ética, es decir, relacionalidad y responsabilidad. La respuesta (relación)
implica una iniciativa previa. La Otredad no sólo está sino que me configura.
Puedo, sin embargo, creer que soy yo, situarme en el centro, venir en soberbia.
Desprecio el Éxodo. Me convierto en un sumidero que todo lo succiona. Quedo en
apariencia. Eclipse. Cultura del ego.
Etiquetas:
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Estructura,
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Metafísica,
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Relacional,
Responsabilidad,
Ser,
Trascendencia,
Tú
viernes, 13 de julio de 2018
Misterio y manifiesto
Le da la
razón Buber al Nietzsche que proclama la muerte de Dios. Se trata (“Eclipse de
Dios”) de una afirmación lógica: Kant vincula lo de Dios a un impulso moral
interior. Eso lo expulsa del mundo. Hegel, que intelectualiza la realidad (todo
lo real es ideal), asegura: “Ya no hay nada de misterio en Dios”. Y es que el
idealismo hegeliano propone un Dios que no puede ser el mismo, a la vez
manifiesto y misterioso, que atisba la religión. El Dios manifiesto siempre es
antropomórfico y, a la vez, misterio. Si es solo misterio, no es manifiesto y
no hay experiencia alguna que nos remita a él, si es puramente antropomórfico,
tampoco es manifiesto, sino solo creación nuestra. Nietzsche reconoce así lo
que ha pasado: Dios está liquidado. Pero el tiempo y la cultura mantiene la
pervivencia de un coloquio que no es mero soliloquio. Es misterio, pero se
manifiesta.miércoles, 11 de julio de 2018
Uso y abuso
La militancia laicista es signo visible de cierta izquierda.
Se suprimen los símbolos religiosos de un acto oficial, no es mala cosa. Cada
cual puede ver el valor moral de una promesa sobre la Constitución, pero
evitamos el uso del nombre de Dios en vano. El nombre de Dios ha sufrido usos y
abusos. La gestión de lo político, tal y como vemos que se conquista y defiende
el poder, no permite aventurar mejor suerte para los usos públicos de los
términos teológicos (uso y abuso). Los presidentes de los EE.UU. juran su cargo
sobre la Biblia. En “Eclipse de Dios”, Buber narra una conversación sobre uno
de sus escritos en la que un lector le reprochaba usar el nombre de Dios para
hablar de lo más sublime. Se trata de una palabra que ha sufrido la zozobra de
su uso en la historia. Iguacén, obispo de Tenerife, decía que convertir es cosa
de Dios. Por acá nos queda sólo ser testigos.
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