En 1939,
Hitler invade Polonia. La lógica guerrera pone a los científicos en cada bando. Se pierde la oportunidad de un consenso de límites éticos de la
investigación nuclear (Dyson, “El científico…”, 2006). Unos meses antes, al
descubrir la fisión, en Washington los físicos discuten sobre la gloria del
podio. Contrapone Dyson a la ciencia biológica que, en 1975, tras el
descubrimiento del ADN, organiza la conferencia de Asilomar que propone las
normas éticas que imperan en la investigación. No pasa en 1939 con Heissemberg
y Openheimer. En Los Álamos se da una carrera contra la física alemana que
continúa incluso con Alemania derrotada. Sólo Roblat (Varsovia, 1908 / Londres,
2005) abandona el proyecto y en 1995 recibe el Nobel de la Paz. Pero el mundo
tiene Hiroshima, Nagazaki y tantas ojivas nucleares como para borrar la vida de
la faz de la Tierra.
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domingo, 9 de septiembre de 2018
Ciencia y guerra
En 1939,
Hitler invade Polonia. La lógica guerrera pone a los científicos en cada bando. Se pierde la oportunidad de un consenso de límites éticos de la
investigación nuclear (Dyson, “El científico…”, 2006). Unos meses antes, al
descubrir la fisión, en Washington los físicos discuten sobre la gloria del
podio. Contrapone Dyson a la ciencia biológica que, en 1975, tras el
descubrimiento del ADN, organiza la conferencia de Asilomar que propone las
normas éticas que imperan en la investigación. No pasa en 1939 con Heissemberg
y Openheimer. En Los Álamos se da una carrera contra la física alemana que
continúa incluso con Alemania derrotada. Sólo Roblat (Varsovia, 1908 / Londres,
2005) abandona el proyecto y en 1995 recibe el Nobel de la Paz. Pero el mundo
tiene Hiroshima, Nagazaki y tantas ojivas nucleares como para borrar la vida de
la faz de la Tierra.
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viernes, 18 de mayo de 2018
Plasticidad y determinismo
¿Es todo
pura plasticidad? ¿Somos plastilina maleable? ¿O, por el contrario, la biología
determina una “naturaleza humana”? Pinker (“La tabla rasa”, 2003) muestra las
contradicciones: no podemos ver todo decidido en la neurología y, a la vez,
afirmar que todo se determina por la influencia. Subraya una cierta humildad: no tenemos una
teoría que explique claramente las diferencias y las igualdades del carácter
humano. Los estudios encuentran datos que no siempre encajan con las teorías.
Si nos empeñamos en una posición puramente innatista o puramente culturalista,
tenderemos a negar los datos de la realidad.
“La naturaleza y la educación pueden actuar de otras formas, y muchos
confunden la distinción entre ambas” (Pinker). ¿Nos quedamos con “Walden Dos”
(intervención en la educación) o con “Un mundo feliz” (intervención en la
naturaleza)?
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