Buena
parte de la crítica a la propuesta de la modernidad se centra en que da la
primacía al ser humano y a este como sujeto: el “cogito” cartesiano hace
depender el acceso a la realidad de la propia subjetividad. Desde la subjetividad
a las ideas y desde las ideas al idealismo. La reacción positivista y
neopositivista coloca en el centro las cosas, su medida y su formulación. Marx
mete la idea en la historia: la historia se despliega en crisis sucesivas hacia
un modelo ideal de sociedad, de humanidad. El liberalismo (neoliberalismo) deja
indefensa a la persona más débil quizás porque es sólo consumidor/a. Mounier,
que ve el desplome de la codicia posesiva en el 29, será testigo de los campos
de exterminio y de la guerra supremacista. Insiste: solo si consideramos a la
persona y le damos primacía, evitaremos tanto dolor.
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jueves, 28 de junio de 2018
jueves, 29 de marzo de 2018
¿Qué es el hombre?
La filosofía
gira en antropología con Descartes al poner en el centro del pensar el propio
sujeto y la propia actividad de pensar. El giro tiene su culmen en Kant, donde
todas las preguntas filosóficas (¿Qué podemos conocer? ¿Qué podemos hacer? ¿Qué
nos cabe esperar?) se reducen a una: ¿Qué es el hombre? Desde entonces, unas y
otras escuelas han sacado consecuencias y unas y otras han notado los límites
de esta orientación. Si el programa fenomenológico propone la vuelta a las
cosas y el estructuralismo apunta al post-humanismo, Zubiri insiste en el
carácter sentiente de toda inteligencia y Levinas asalta la pura otredad.
Derrida cruza todo su trabajo por la “atención a la alteridad”. Por el camino,
casi toda la filosofía ha quedado en análisis de textos. Entre la supuesta cosa y el supuesto sujeto
queda la narración, el lenguaje.
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Zubiri
miércoles, 21 de febrero de 2018
Ética y filosofía primera
Es probable
que, desde Descartes, la filosofía occidental gire de modo que la primera tarea
de la misma, la filosofía primera, sea el pensamiento, o, mejor, el
conocimiento. Sólo después de definir qué es conocer, somos capaces de afrontar
qué debemos hacer o qué nos cabe esperar (Kant). Antes de Descartes, más bien
preocupaba qué es la realidad, qué da sustento a lo físico (Metafísica); ya
entrado el periodo del conocimiento, Leibniz lo formuló así: “¿Cómo es que hay
algo cuando muy bien podía no haber nada?”
Enmanuel Levinas pretende otro giro: “La moral no es una rama de la
filosofía, sino la filosofía primera” (Levinas, “Totalidad e infinito”, 1971).
De algún modo, parece que ya no tenemos que buscar “por qué” o “para qué” a la
dimensión ética, sino constatar y mostrar su sentido. ¿No cambia esto el modo
de afrontar nuestra historia?jueves, 8 de febrero de 2018
¿Post - Postmodernidad?
Postmodernidad es, en buena medida, adiós a la “Verdad”. Esta despedida
tiene su itinerario. Descartes introduce la duda sobre el mundo exterior y
afirma sólo a partir de lo que se vive subjetivamente (Cogito ergo sum). Con la
Ilustración se entroniza la Razón y se camina hacia la muerte de Dios (con
mayúsculas). El siglo XX saborea los monstruos y proclama el final de la
metafísica (la realidad es quien la pastorea). Desde entonces, el pensamiento
es débil y los fundamentos líquidos (o gaseosos). Con Rorty hemos pasado del
razonamiento a la “mera” conversación. ¿Se puede afirmar que con el tercer
milenio entramos en la post - post
modernidad? ¿Sería acaso el retorno a los hechos fehacientes (Sokal y Bricmont)?
Parece posible y es necesario recuperar la hoja de ruta de Ellacuría S.J.:
“Hacerse cargo, cargar y encargarse de la realidad”.
Todo comenzó con un rumor: vive
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miércoles, 31 de enero de 2018
El retorno de un encargo: la realidad
Postmodernidad es, en buena medida, adiós a la
“Verdad”. Esta despedida tiene su itinerario. Descartes introduce la duda sobre
el mundo exterior y afirma sólo a partir de lo que se vive subjetivamente
(Cogito ergo sum). Con la Ilustración se entroniza la Razón y se camina hacia
la muerte de Dios (con mayúsculas). El siglo XX saborea los monstruos y
proclama el final de la metafísica (la realidad es quien la pastorea). Desde
entonces, el pensamiento es débil y los fundamentos líquidos (o gaseosos). Con
Rorty hemos pasado del razonamiento a la “mera” conversación. ¿Se puede afirmar
que con el tercer milenio entramos en la post -
post modernidad? ¿Sería acaso el retorno a los hechos fehacientes (Sokal
y Bricmont)? Parece posible y es necesario recuperar la hoja de ruta de
Ellacuría S.J.: “Hacerse cargo, cargar y encargarse de la realidad”.
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