La ilustración tiene entre sus temas favoritos el de la felicidad.
Sobre ella escriben Voltaire (Francia), Ferguson (Inglaterra), Lessing
(Alemania), Muratori (Italia). En general, se indaga sobre la transición entre
la felicidad personal y aquella que supone una condición social: es la búsqueda de una sociedad feliz. También
escribe Gabrielle Emile Le Tonnelier, marquesa de Châteliet: ser feliz es
“…liberarse de los prejuicios, ser virtuosos, tener gustos y pasiones…”. Si
reprimimos lo que sentimos, alejamos la felicidad de nuestro horizonte, afirma
la autora. Me. Du Châteliet muere al dar a luz un hijo de Saint-Lambert. Su
nombre debe asociarse a la recepción de Newton en Francia y a un intento de
unir la física de este y a metafísica de Leibniz. Su nombre no aparece en los
libros de texto que acompañan mi formación: es mujer.
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domingo, 14 de abril de 2019
Ilustración y felicidad y una mujer
La ilustración tiene entre sus temas favoritos el de la felicidad.
Sobre ella escriben Voltaire (Francia), Ferguson (Inglaterra), Lessing
(Alemania), Muratori (Italia). En general, se indaga sobre la transición entre
la felicidad personal y aquella que supone una condición social: es la búsqueda de una sociedad feliz. También
escribe Gabrielle Emile Le Tonnelier, marquesa de Châteliet: ser feliz es
“…liberarse de los prejuicios, ser virtuosos, tener gustos y pasiones…”. Si
reprimimos lo que sentimos, alejamos la felicidad de nuestro horizonte, afirma
la autora. Me. Du Châteliet muere al dar a luz un hijo de Saint-Lambert. Su
nombre debe asociarse a la recepción de Newton en Francia y a un intento de
unir la física de este y a metafísica de Leibniz. Su nombre no aparece en los
libros de texto que acompañan mi formación: es mujer.miércoles, 21 de febrero de 2018
Ética y filosofía primera
Es probable
que, desde Descartes, la filosofía occidental gire de modo que la primera tarea
de la misma, la filosofía primera, sea el pensamiento, o, mejor, el
conocimiento. Sólo después de definir qué es conocer, somos capaces de afrontar
qué debemos hacer o qué nos cabe esperar (Kant). Antes de Descartes, más bien
preocupaba qué es la realidad, qué da sustento a lo físico (Metafísica); ya
entrado el periodo del conocimiento, Leibniz lo formuló así: “¿Cómo es que hay
algo cuando muy bien podía no haber nada?”
Enmanuel Levinas pretende otro giro: “La moral no es una rama de la
filosofía, sino la filosofía primera” (Levinas, “Totalidad e infinito”, 1971).
De algún modo, parece que ya no tenemos que buscar “por qué” o “para qué” a la
dimensión ética, sino constatar y mostrar su sentido. ¿No cambia esto el modo
de afrontar nuestra historia?lunes, 22 de enero de 2018
Ideología del progreso
Eagleton dedica el primer capítulo de su libro (“Esperanza sin optimismo”, 2015) a mostrar lo que denomina optimismo banal. Lo hay puramente sentimental o emotivo, que imagina que todo saldrá bien sólo porque siempre siente que todo debe salir bien; sin más razones. Hay también un optimismo racional que encuentra siempre motivos que justifican su teoría de la bondad de todo lo que acontece. El caso Leibniz es, a juicio de Eagleton, el de un optimismo metafísico: vivimos en el mejor de los mundos posibles. Esa postura merecerá la respuesta del “Cándido” de Voltaire. Eagleton repasa otros casos. Su análisis del optimismo vacío presenta también la ideología del progreso (la humanidad siempre progresa hacia un mundo feliz) que se sostiene ignorando las heridas y que puede ser coherente con esa cultura que globaliza la superficialidad.
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