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jueves, 6 de septiembre de 2018

Estelas en la mar

“Caminante, no hay camino, (...) sino estelas en la mar”, escribe Machado. Desde la sociología, Bauman, a finales del siglo XX y comienzos del siglo XXI parece empeñado en mostrar las consecuencias prácticas de tanta fluidez marina y líquida. Nada permanece, todo fluye y los estados se muestran incapaces de garantizar con sus muros los embates de las olas neoliberales. El mandato de la libertad (de los nuestros/as) se impone sobre el de la seguridad. Se despide a una vecina de un pueblo de Canarias que trabaja en servicios sociales como consecuencia de la crisis que produce un vecino de un pueblo desconocido de EE.UU. que no paga su hipoteca. Todo fluye y soñamos que levantando fronteras, muros, vallas y aumentando las cuantías del derecho penal nos dotamos de una seguridad perdida. Salimos a la calle y nos manifestamos.

sábado, 25 de agosto de 2018

Panta rei


“Panta rei” (todo se mueve) afirma Heráclito y Machado, a comienzos del siglo XX lo poetiza: “…se hace camino al andar y, al volver la vista atrás, se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar”. Más tarde, León Felipe le da otro tono: “…pasar por todo una vez, una vez sólo y ligero, siempre ligero”. Foucault culmina la pérdida de suelo incluso de nuestras más grandes palabras al afirmar que el ser humano se disolverá como lo hace un rostro dibujado en la arena de una playa. “El mundo comenzó sin el hombre y acabará sin él”, dice Levy-Strauss anticipando al autor de “Las palabras y las cosas”. Colabora Derridá con su deconstrucción (de la que, quizás por concesión, quiere liberar a la “justicia”). Rorty, no sin cierta ironía, señala la contingencia del yo y propone entender la filosofía como conversación (el mundo de la opinión). 

jueves, 25 de enero de 2018

Y si Godot no viene

Y si finalmente Godot no viene, dialogan Vladimir y Estragón (“Esperando a Godot”, 1952); Samuel Becket pone en boca de sus personajes: “al menos hemos esperado, y eso no lo pueden decir todos” y refleja un nihilismo que aboca al absurdo. En 1956, Buero Vallejo estrena “Hoy es fiesta”: la esperanza de una comunidad de personas pobres que conquistan la azotea del edificio a pesar de la vigilancia de la casera. En realidad, la fiesta celebrada, la suerte de la lotería para todo el vecindario, es falsa. La esperanza en que la fortuna cambie es figura de la lucha por los derechos y la fraternidad. En la segunda escena de la obra de Becket, el árbol quizás aparece con hojas. Como aquellas que A. Machado canta del olmo hendido por el rayo:  “…unas hojas verdes le han salido”. Al poeta le hablan de vida y esperanza. A Buero, de una tarea: conquistar la azotea.