El
término “Fundamentalismo” se aplica de suyo a los cristianos conservadores que
en el s. XX se organizan en EE.UU. sobre los cinco fundamentos (Armstrong, “Los
orígenes…”). La lectura literal de las Escrituras es central. Les lleva al
conflicto con los cristianos liberales que viven en paz con la exégesis
crítica. El capítulo más dramático es la “verdad científica” del Génesis,
centro del juicio (Dayton, 1925) que condena al maestro Scopes, y que supuso el
desprestigio del fundamentalismo. Liberales y fundamentalistas reaccionan ante
el pensamiento occidental. El fundamentalismo quiere, sin embargo, dar la
batalla con las mismas armas de la modernidad: argumentan racional y
científicamente la historicidad de la narración bíblica. De este modo, dejan
toda la cancha al cientismo y acaban dejando sin fundamento la fuerza de la fe
religiosa.
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lunes, 24 de septiembre de 2018
Fundamentos y razón
El
término “Fundamentalismo” se aplica de suyo a los cristianos conservadores que
en el s. XX se organizan en EE.UU. sobre los cinco fundamentos (Armstrong, “Los
orígenes…”). La lectura literal de las Escrituras es central. Les lleva al
conflicto con los cristianos liberales que viven en paz con la exégesis
crítica. El capítulo más dramático es la “verdad científica” del Génesis,
centro del juicio (Dayton, 1925) que condena al maestro Scopes, y que supuso el
desprestigio del fundamentalismo. Liberales y fundamentalistas reaccionan ante
el pensamiento occidental. El fundamentalismo quiere, sin embargo, dar la
batalla con las mismas armas de la modernidad: argumentan racional y
científicamente la historicidad de la narración bíblica. De este modo, dejan
toda la cancha al cientismo y acaban dejando sin fundamento la fuerza de la fe
religiosa.martes, 27 de marzo de 2018
Historia o gnosticismo
Los estudios
históricos sobre el movimiento de Jesús son profundos. Impresiona “Un judío
marginal”, 1991 de J. Meyer, o la síntesis de Pagola (“Jesús, aproximación
histórica”, 2007). Esta última ¿es demasiado optimista? ¿Considera que sabemos
lo suficiente del nazareno como para leer de un modo nuevo las narraciones y,
por tanto, la fe? Más bien, ahora apuntamos la prioridad del texto: la
escritura es previa al sentido y permanecerá después del mismo (Derrida). El
acceso al Jesús histórico queda herido por arma de doble filo: ni es realmente
posible, ni es realmente significativo para la fe. La teología también lo
confirma: es el Espíritu, el que “lo explicará todo”. Ahora bien, ese Cristo de
la fe, el de las narraciones, necesita de aquel “que vieron nuestros ojos y
nuestras manos tocaron”. De otro modo, la experiencia cristiana es sombra del
gnosticismo.
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