Muchas categorías del conocer responden a una construcción social
(Berger y Luckman, La construcción social de la realidad). Cuando se usa la
palabra “blanco” en contexto social norteamericano, apunta Ta-Nehisi Coates que
se trata de una construcción: “los que se creen blancos”, señala para mostrar
que no siempre existió este modo de calificar a las personas (“antes eran
polacos, irlandeses, alemanes, rusos...”). A su juicio, la lectura de la
historia ha sido también en este caso un abuso (M. MacMillan, “Usos y abusos de
la historia”). De ese modo, ser “negro” es una marca que no se supera: el
“Sueño” (americano) se ha construido sobre los cuerpos de los negros. La
historia de Prince Jones, tiroteado a muerte, hace que Coates escriba a su hijo
para que luche, no por el Sueño ni por los Soñadores, sino por sus abuelos y su
propio nombre.
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miércoles, 24 de enero de 2018
Los que se creen blancos
Muchas categorías del conocer responden a una construcción social
(Berger y Luckman, La construcción social de la realidad). Cuando se usa la
palabra “blanco” en contexto social norteamericano, apunta Ta-Nehisi Coates que
se trata de una construcción: “los que se creen blancos”, señala para mostrar
que no siempre existió este modo de calificar a las personas (“antes eran
polacos, irlandeses, alemanes, rusos...”). A su juicio, la lectura de la
historia ha sido también en este caso un abuso (M. MacMillan, “Usos y abusos de
la historia”). De ese modo, ser “negro” es una marca que no se supera: el
“Sueño” (americano) se ha construido sobre los cuerpos de los negros. La
historia de Prince Jones, tiroteado a muerte, hace que Coates escriba a su hijo
para que luche, no por el Sueño ni por los Soñadores, sino por sus abuelos y su
propio nombre. martes, 23 de enero de 2018
El asesinato Prince Jones
El asesinato de Prince Jones corretea por las páginas de “Entre el mundo
y yo” (Ta-Nehisi Coates, 2015). Es el segundo libro de un joven
afronorteamericano que centra su trabajo periodista en el desencuentro racial.
El optimismo leería la actual situación racial como mejora respecto a lo vivido
en el pasado (Vg.: “La cabaña del tío Tom”, H.B. Stowe, 1.852) y apuntaría
convencido a un futuro todavía mejor. La esperanza leería las víctimas
olvidadas y las luchas fracasadas del pasado como origen de una libertad
precaria, no definitiva, no suficiente que exige mantener el compromiso. Coates
escribe a su hijo con el objetivo de que “seas un ciudadano consciente de este
mundo terrible y hermoso”. La madre de Jones, asesinado sin miramientos por un
policía que fue declarado inocente, lo dice con claridad: “Lo que lamento es
que esté muerto”.
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