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lunes, 18 de junio de 2018

Finitud y fe


Nuestro sistema nos hace introyectar la autoexplotación como autoperfeccionamiento (Byung-Chul). Creemos crecer cuando solo nos acomodamos al tamaño en el que el modelo nos necesita. Si no nos adecuamos, se nos expulsa. En términos temporales, quedamos obsoletos. Por eso, la cualidad más  apreciada es la que permite romper el compromiso (Bauman). Eso es libertad: la reactividad automática e inmanente frente a la propia caducidad. Kierkegaard apunta a la posibilidad. Mira hacia adelante con sobrecogimiento. Evita el regateo siempre posible ante lo real cambiante y finito. Propone un aprendizaje, una educación, desde la posibilidad trascedente y la angustia de estar ante lo innegociable. La posibilidad y su angustia no son la consecuencia de la finitud (caducidad) sino de la trascendencia. La respuesta no es el acomodamiento en la finitud, sino la fe.

viernes, 4 de mayo de 2018

Hermenéutica hacia Emaús

Lo liso, lo pulido y el “me gusta” virtual de Facebook definen el mundo en Byung-Chul Han. Se escapan de la realidad, que ni es ni lisa ni pulida; y tampoco un click en el “me gusta” compromete. Puede que el giro antropológico de la filosofía, quizás como deseo de asumir la historia con responsabilidad, abre, sin embargo, el camino hacia un sujeto descomprometido, distinto, ajeno a lo real. La fuga hacia el mundo ideal se lee ya en Platón y es proyección en Feuerbach. Emaús es propuesta hermenéutica: invita a una lectura de los acontecimientos sin negarlos, tal como son, pero descreyendo de su apariencia inmediata. Afirma el evangelista Lucas que el caminante les fue explicando en su horizonte de comprensión, la Escritura, la realidad de todo lo sucedido. Finalmente, con los pies en el suelo, le invitaron (por fin descubren al Otro): quédate con nosotros que el día va de caída.

miércoles, 2 de mayo de 2018

Galilea y amor líquido


Las relaciones se programan (Bauman, “Amor líquido”, 2003). Las relaciones amorosas no nacen de gratuidad y sorpresa: se selecciona la pareja para hacer del amor negocio sin riesgo (Badiou, “Elogio del amor”, 2009) y se determina la llegada del hijo o la hija a partir de un banco de genes de calidad. Los especialistas en amor proponen relaciones al modelo de las “star-up”: seguras y fácilmente prescindibles. El criterio no es la persona amada, sino el “me gusta” propio. Así se hace muy relevante garantizar las condiciones de éxito y, dada la volatilidad de los tiempos, establecer las pistas de retirada, el itinerario para el descompromiso y el olvido. San Marcos propone acabar el Evangelio con tres mujeres que van a la tumba y reciben una tarea: vayan y digan que les espera en Galilea. Nada programable con seguridad. Todo compromiso.

martes, 23 de enero de 2018

El asesinato Prince Jones

El asesinato de Prince Jones corretea por las páginas de “Entre el mundo y yo” (Ta-Nehisi Coates, 2015). Es el segundo libro de un joven afronorteamericano que centra su trabajo periodista en el desencuentro racial. El optimismo leería la actual situación racial como mejora respecto a lo vivido en el pasado (Vg.: “La cabaña del tío Tom”, H.B. Stowe, 1.852) y apuntaría convencido a un futuro todavía mejor. La esperanza leería las víctimas olvidadas y las luchas fracasadas del pasado como origen de una libertad precaria, no definitiva, no suficiente que exige mantener el compromiso. Coates escribe a su hijo con el objetivo de que “seas un ciudadano consciente de este mundo terrible y hermoso”. La madre de Jones, asesinado sin miramientos por un policía que fue declarado inocente, lo dice con claridad: “Lo que lamento es que esté muerto”.