“Soy cristiano”, afirma K, transexual, a la vez que sostiene: “La Iglesia nos ha hecho mucho daño”. En el que, todavía hoy quizás podamos denominar “mundo católico”, la Iglesia como institución es la portadora (más que creadora) de valores y códigos que regulan lo moralmente aceptable de su entorno social. Ese entorno cambia y la Iglesia también. Otros agentes, otras perspectivas erosionan la reificación de valores plenamente conseguida y la hacen arena que se dispersa en el mar. Al caer los valores, por ágil que pueda ser la institución, también ella sufre, se erosiona, se hace arena. Sin embargo, es reclamada como refugio de quienes se resisten a las nuevas propuestas. El mundo LGTBI, el mundo de la diversidad sexual, sigue condenado en contextos no necesariamente eclesiales, sin embargo su presencia ya está provocando una tolerancia pasiva importante (cada cual a lo suyo). Quizás algún día, quizás pronto, su mensaje en positivo: la belleza de la diversidad.
Mostrando entradas con la etiqueta Belleza. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Belleza. Mostrar todas las entradas
domingo, 16 de junio de 2019
domingo, 18 de febrero de 2018
Lo bello en el mundo sufriente
Byung Chul
Han concluye “La salvación de lo bello” (2015) afirmando que es “…la salvación
de lo vinculante”. Se remite a Heidegger que vincula bello con verdad. Se
distancia de la belleza como lo que agrada. Adorno habla de la belleza del
arte: una forma de conocimiento (¿asume a Heidegger?). El arte comprometido no es lo bello, es un
monólogo del autor con un público suyo, como si autor y público no estuvieran
sujetos a la misma crítica del mundo al que pretende denunciar. El arte hace su
función en la dinámica social precisamente “poniendo de manifiesto la
posibilidad de sustraerse a ella”. Si hoy lo estético es lo pulido, lo liso, lo
que agrada, entonces la salvación de lo bello puede estar en “tomarse en serio
el sufrimiento del mundo” (Farina en “Adorno”, 2016) para abrir a la
posibilidad de una verdad que lo afronte (lo vinculante).jueves, 15 de febrero de 2018
Arte y distancia
¿Por qué me
resulta bella la puesta de sol enrojecida en el mar? Quizás por su
excepcionalidad (no todos los días veo el sol rojo acariciando el mar); quizás
por naturaleza de mis sentidos que aprecian la diferente combinación de
colores; quizás la memoria amable que ve placer y gozo en este paisaje. ¿Qué me
sobrecoge? Traspasemos esta reflexión a la obra de arte. Byung Chul Han señala
que hoy lo bello viene determinado por lo pulido, lo liso, lo impecable. ¿Añora
una época en que el arte era respuesta rebelde a lo socialmente aceptado?
Bertolt Brecht hace arte comprometido (como la canción protesta o la poesía
social (“La poesía es un arma cargada de futuro”, señala Celaya)). Adorno
piensa que el arte comprometido vuelve a ser arte apropiado para la industria,
sólo que con consumidores de otra índole. Para ser arte, afirma, debe mantener
la distancia.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
