Observa
Fazio (“Terrorismo mediático”) que el periodismo del s. XXI muestra la guerra
sin mediación. La CNN nos pone desde el salón y con una cerveza ante el misil
que estalla y dispersa los cadáveres… y el relato. La violencia de la guerra es
espectáculo. Con el lenguaje del videojuego, la realidad se gamifica. La vida
social, convertida en imágenes pulidas y brillantes, pervive mientras brilla.
Todo se acelera. Viene y va, pero no viene de lugar alguno ni a sitio alguno
lleva. Sólo brilla. A ese brillo, medido en audiencias o reproducciones, ¿se
puede denominar periodismo? Ni brillo ni ruido son neutros: el valor de sus
argumentos queda determinado por la viralidad. A esa suma de destellos y
clamores denomina Byung-Chul Han el “enjambre”. Entre las abejas, sin embargo,
se produce la miel. Cabe, por tanto, preguntarse si la fuerza del periodismo
está en la miel.
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lunes, 29 de octubre de 2018
La fuerza del periodismo
Observa
Fazio (“Terrorismo mediático”) que el periodismo del s. XXI muestra la guerra
sin mediación. La CNN nos pone desde el salón y con una cerveza ante el misil
que estalla y dispersa los cadáveres… y el relato. La violencia de la guerra es
espectáculo. Con el lenguaje del videojuego, la realidad se gamifica. La vida
social, convertida en imágenes pulidas y brillantes, pervive mientras brilla.
Todo se acelera. Viene y va, pero no viene de lugar alguno ni a sitio alguno
lleva. Sólo brilla. A ese brillo, medido en audiencias o reproducciones, ¿se
puede denominar periodismo? Ni brillo ni ruido son neutros: el valor de sus
argumentos queda determinado por la viralidad. A esa suma de destellos y
clamores denomina Byung-Chul Han el “enjambre”. Entre las abejas, sin embargo,
se produce la miel. Cabe, por tanto, preguntarse si la fuerza del periodismo
está en la miel.viernes, 20 de abril de 2018
El riesgo cero enfría el corazón
Un amor con riesgo cero es una guerra con muerte cero (Badiou, Elogio
del amor, 2009). Al igual que la guerra muerte cero es la de los míos, el
riesgo cero en el amor es el mío. Porque, por muy cuidada que sea la
estrategia, en la guerra siempre hay muertos (del otro bando) y en el amor
siempre hay riesgo (el de la otra persona).
El riesgo cero enfría el corazón, enfría el amor (Francisco): la
solidaridad desaparece y el sentimiento, la pena, deviene en espectáculo: un
niño en las playas del Mediterráneo o asesinado por un adulto se convierte en
imagen viral y el debate habla sobre raza, etnia. Con la frialdad del corazón,
se enfría también la comunidad: las instituciones pierden valor, el servicio
público se privatiza, el bien común se oculta detrás de los intereses empresariales
o de la defensa de los derechos individuales.
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