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lunes, 9 de julio de 2018

Comunista


Se define como comunista. Žižeck sospecha de una defensa de la propiedad privada que permite la acumulación sin límites o la conquista depredadora del medio. La defensa de lo privado propia de nuestra cultura no le parece inocente: es el modo políticamente aceptable del más reprobable individualismo descomprometido. Su mirada sobre la política de los movimientos sociales desnuda la focalización cultural y política sobre los intereses de las comunidades o de los movimientos. Los movimientos sitúa un nosotros que se segrega de la ciudadanía. Por eso Žižeck no suena progre. Cuando le hablan de la “nube”, sospecha de sus dueños que permiten el mayor acceso (prestación de servicios) y el mayor protagonismo (ruptura de fronteras) con tal de que lo hagamos a través de su red y en su nube. Se privatizan los derechos.

viernes, 20 de abril de 2018

El riesgo cero enfría el corazón

Un amor con riesgo cero es una guerra con muerte cero (Badiou, Elogio del amor, 2009). Al igual que la guerra muerte cero es la de los míos, el riesgo cero en el amor es el mío. Porque, por muy cuidada que sea la estrategia, en la guerra siempre hay muertos (del otro bando) y en el amor siempre hay riesgo (el de la otra persona).  El riesgo cero enfría el corazón, enfría el amor (Francisco): la solidaridad desaparece y el sentimiento, la pena, deviene en espectáculo: un niño en las playas del Mediterráneo o asesinado por un adulto se convierte en imagen viral y el debate habla sobre raza, etnia. Con la frialdad del corazón, se enfría también la comunidad: las instituciones pierden valor, el servicio público se privatiza, el bien común se oculta detrás de los intereses empresariales o de la defensa de los derechos individuales.

martes, 3 de abril de 2018

La privatización de los sueños

La utopía de una sociedad mejor por la que luchar deja paso en el tiempo presente a la utopía personal de progreso. Se trata de la privatización de los sueños. No aspira a cambiar las condiciones humanas, sino al éxito personal o, a lo más, al del propio grupo, en el mundo desigual. Entre las causas de esta mutación está el fracaso de los estados nación en su gestión de la globalización. El estado protector no protege. Se rinde ante el poder real y entrega la política a la empresa que la disuelve o, en todo caso, la reduce al espacio local. Con el tiempo, comprobamos que la libertad y la competencia suponen para una gran mayoría el fracaso de las mejoras personales. Bauman señala que todo esto produce, finalmente, la emergencia de las retrotopías. Se nos cuela el deseo de recuperar un pasado adornado por virtudes añadidas por la nostalgia.