Cuando Foucault dice que el “ser humano” es una creación del siglo XIX,
¿supone que no existía un concepto más o menos universal de humanidad en la
cultura occidental? En el s. XIII, para Aquino todas las personas forman parte
de la “clase de cosa” que es “humana”: sólo
la presencia de determinadas cualidades materiales y racionales (espirituales)
justifican predicar el carácter humano de una realidad. Sustancia, accidente,
materia y forma, entre otros, son términos con los que Aquino intenta dar
cuenta de nuestra experiencia del mundo. Kopleston SJ (Aquino, 1995) lo dibuja
como una síntesis con tres patas: la filosofía del sentido común (las cosas son
lo que son); el empeño aristotélico de poner palabras al fundamento real de
nuestro conocimiento; y, finalmente, la confianza en la trascendencia de
nuestra Historia. Todo un programa.
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martes, 17 de abril de 2018
Tomás de Aquino
Cuando Foucault dice que el “ser humano” es una creación del siglo XIX,
¿supone que no existía un concepto más o menos universal de humanidad en la
cultura occidental? En el s. XIII, para Aquino todas las personas forman parte
de la “clase de cosa” que es “humana”: sólo
la presencia de determinadas cualidades materiales y racionales (espirituales)
justifican predicar el carácter humano de una realidad. Sustancia, accidente,
materia y forma, entre otros, son términos con los que Aquino intenta dar
cuenta de nuestra experiencia del mundo. Kopleston SJ (Aquino, 1995) lo dibuja
como una síntesis con tres patas: la filosofía del sentido común (las cosas son
lo que son); el empeño aristotélico de poner palabras al fundamento real de
nuestro conocimiento; y, finalmente, la confianza en la trascendencia de
nuestra Historia. Todo un programa.lunes, 16 de abril de 2018
Las causas del Ser

La
metafísica no es un paso ulterior de hipótesis empíricas a partir de otras
hipótesis empíricas, las de la ciencia (Kopleston, Tomás de Aquino, 1995).
Quiere hablar del ser en cuanto ser… y no en cuanto ser una cosa u otra. La
metafísica indaga las causas del Ser (Aquino sigue a Aristóteles). Para el
Círculo de Viena, esta reflexión choca con que el análisis muestra el vacío de
la expresión “ser en cuanto ser”: así que de lo que no se puede hablar, mejor
callar. Los existencialismos superan la metafísica porque entienden que no hay
ser que no venga determinado en un modo de ser: la existencia precede a la
esencia. Los estructuralismos muestran que el ser se disuelve en relaciones
rígidas de las que su apariencia emerge. Si no encontramos otro camino,
filosofar equivale, pues, puramente a conversar. Se amplía el aroma de la
superficialidad.
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