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miércoles, 22 de mayo de 2019

¿Para qué sirve la filosofía?


Nos muestra Daniel Barreto (entrevista radiofónica en ECCA, 20 de mayo) que la pregunta “¿para qué sirve la filosofía?” es síntoma de su propia necesidad: debemos precisamente cuestionar el utilitarismo de nuestra actitud vital. Ni Aristóteles ni Hipatia de Alejandría hubieran entendido la pregunta por la utilidad de la misma. Para la filosofía clásica, el pensamiento es constitutivo de la propia realidad humana. De hecho, nuestra vida está llena de filosofía o deja de ser vida. Hacemos filosofía cuando hablamos de economía o de felicidad, del sentido de nuestra labor educativa o del trabajo que hacemos, de la participación en la vida política o el misterio que arroja la investigación espacial. Hacemos filosofía cuando dialogamos sobre los límites de la vida y los comportamientos éticos propios de la medicina o la investigación. La filosofía cuestiona y pregunta. Nos recuerda Daniel Barreto que la filosofía surge del asombro. El asombro apunta siempre al misterio. Caffarena escribe “El enigma y el misterio”: los enigmas pueden resolverse agudizando el ingenio, el misterio no tiene solución, pero cabe pedirle al lenguaje que nos lo muestre.

miércoles, 7 de marzo de 2018

Enemigo

Dice el profesor García-Baró que la filosofía es necesaria para la vida. Dice que no habla de la via catalana porque lo escrito está condenado a no ser entendido: solo lo hablado en ambiente de acogida añade en positivo (Entrevista en ECCA). Hay una violencia, física o ambiental, que parece proceder de una fuente imaginaria. Nos devuelve a Byung-Chul: “La idiosincrasia de un pueblo pone a disposición una identidad. Al mismo tiempo inventa un enemigo” (“La expulsión de lo distinto”, 2016).  Así, la creación del enemigo proporciona un refuerzo a la propia identidad. Cita Byung-Chul a C. Schmitt: “El enemigo es nuestra propia pregunta como figura. Por este motivo tengo que confrontarme con él cambatiendo”. García-Baró señala: quizás la vocación política está poco disponible. Cuando nuestros políticos lo dejan, nuestros problemas nos enfrentan.