La cábala es una solución
espiritual a los cambios que debió afrontar el mundo judío con la llegada
agresiva de los Estados Nación de la modernidad. La cábala se sitúa en el
ámbito del mito, no de logos; de la espiritualidad, no de la praxis política.
De hecho, su conversión en movimiento político (ámbito del logos), en el
episodio de Shabbetai (1626-1676) acaba como un despropósito con consecuencias
dolorosas para muchísimas personas. La desmesurada inclusión del logos en el
mito, argumenta Armstrong (“Los orígenes del fundamentalismo…”), avanza hacia
una fe vacía de significado. La desmesurada inclusión del mitos en el logos
supone una realidad social y política desbocada, capaz de destruir a la
humanidad que no participa de dicha experiencia mítica. Lo han vivido muchos
años los propios judíos.
miércoles, 5 de septiembre de 2018
Malestar
Freud escribe (1930) “El
malestar en la cultura”. Entonces es la suya, la occidental. En 2010, Byung
Chul habla de “La sociedad del cansancio”. Ahora se trata de un modo
globalizado en el que la propia libertad es, no para ayudarse, sino para auto
explotarse. En perspectiva económica, Stiglitz publica, con el comienzo del
siglo (2002), “El malestar de la globalización”. Bauman cita a Freud para
explicar, en 1998, que nuestro malestar
tiene origen en la privatización de lo público, el modo en que hemos acertado a
garantizar nuestra libertad (pero no nuestra seguridad), en medio de un mundo
cada vez más global. Nuestra libertad, afirma, “desalienta la imaginación” y
nos hace impotentes ante los grandes problemas sociales. Privatizado todo, o
casi todo, solo saldremos a la calle para protestar por el pederasta de la
esquina.martes, 4 de septiembre de 2018
Las tristezas del destierro
La modernidad acompaña a los sefardíes antes de la expulsión. Su formación y cultura supera a la de los
gentiles. Muestra, sin embargo, Armstrong ("Los orígenes...", 2010), que ese poder intelectual resulta
ineficaz para aliviar las tristezas del destierro. Están los intentos de los
judíos racionalistas, muchas veces crecidos de la imposibilidad de practicar la
fe –como sucedía con los marranos, para los que resulta incomprensible la
narrativa creyente heredada en la ausencia de ritos y prácticas-. El deísmo resultante
es insípido ante el dolor humano. El intento de Spinoza, excomulgado de la
Sinagoga, apunta hacia una espiritualidad diversa, panteísta… insuficiente para
los rabinos, excesiva para los laicismos. Los cambios actuales, el todo fluye, el
malestar de la globalización, ¿tienen respuesta poco eficaz en el
“aggiornamento” ilustrado de las iglesias? ¿Mejor una respuesta
fundamentalista?
lunes, 3 de septiembre de 2018
Vencedores y vencidos
Una concepción historicista
del cristianismo haría prescindible la fe: la capacidad predictiva de la
ciencia histórica mostraría la verdad o falsedad del mensaje cristiano (la
redención). ¿No es algo de ese modo de pensar lo que aparece en Hegel cuando
intenta mostrar toda la realidad y la realidad como un todo? La totalidad, la comprensión de la totalidad,
haría superflua la necesidad de fe. El
cristianismo (la historia del Dios encarnado y redentor) no parece considerar
el mundo como un drama pre-escrito por Dios. El discernimiento no consiste en
descubrir la facción que, finalmente, nos permitirá estar del lado de los
vencedores cuando culmine la historia. K. Barth señala: “Cristo padece. Por lo
tanto, no conquista. No triunfa. No tiene éxito… No consigue nada más que su
crucifixión”. Este hecho histórico es el que señala el sentido de la fe.viernes, 31 de agosto de 2018
Naïr en La Palma: realismo
Nos
recuerda Sami Naïr, en lección pronunciada en SC Palma con motivo de la
apertura de la Universidad de Verano de La Laguna, unas palabras de Hassan II:
“Si no aceptan mis naranjas, tendrán que aceptar mis campesinos”. Lo decía al
comprobar que la UE levantaba muros a la importación agrícola desde Marruecos
motivada por la Política Agraria Común. Naïr señala que la actual política UE,
de cierre de fronteras, no será eficiente frente a las diferencias económicas
crecientes y la explosión demográfica del África subsahariana. Señala la
necesidad de un doble realismo: el que comprende que el puro levantamiento de
muros acabará cediendo y el que entiende que no hay país que pueda abrir sin
más las fronteras. Propone una doble política: facilitar el acceso legal y
promover un plan de desarrollo realista en África. Realismo es estudio, planificación, asociaciones, dinero.miércoles, 29 de agosto de 2018
La mujer de Averroes
En la
Córdoba del s. XII, Ibn Rusd (Averroes) escribe: “Sabemos que la mujer, en
tanto que semejante al varón, debe participar necesariamente del fin último del
hombre…”. Asegura que la naturaleza humana es una para hombre y mujer y, por
tanto, sostiene que “…las mujeres deben realizar las mismas labores que el
varón”. Parte de la experiencia cotidiana y subraya casos concretos: “…cuando
algunas mujeres han sido bien educadas y poseen disposiciones sobresalientes,
no ha resultado imposible que lleguen a ser filósofos y gobernantes”. Incluso
observa cómo la pobreza que acecha a muchas sociedades tiene que ver con el
hecho de que “se desconocen las habilidades de las mujeres, porque en ella solo
se utilizan para la procreación”. Averroes es un fiel musulmán, escritor en
árabe, y uno de los más influyentes en los orígenes de la moderna Europa.martes, 28 de agosto de 2018
Mortificación
La vida líquida, el continuo fluir, no sólo quita suelo a
toda pretensión de permanencia, sino que, además, va rápido. Por eso, el temor principal que toca a todo ser humano
de nuestra civilización es el miedo a quedar obsoleto (Bauman). Lo obsoleto es
descartable. La respuestas son múltiples: determinar cuáles son los nuestros,
de los que no defendernos (al menos provisionalmente), esforzarnos en excluir a
quienes podrían mover nuestra silla y, sobre todo, acelerar, ir más rápido
(Byung-Chul Han, “La sociedad del cansancio”, 2010). La adecuación a los
cambios exige un ritmo cada vez más rápido. Las TIC no suponen más tiempo para
el descanso, sino el aumento de la productividad: hacer más en menos tiempo, ir
más rápido. ¿Cómo hacer de la tecnología empoderamiento y participación? Loyola
pide: personas capaces de mortificación.
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lunes, 27 de agosto de 2018
Sociedades hacia el futuro
Armstrong
ve la raíz del fundamentalismo islámico en la modernidad de sus imperios
(otomano, persa y mongol): “Los tres eran instituciones prematuramente
modernas, gobernadas de manera sistemática y con precisión burocrática y racional”.
Sin embargo, se quedaron en un espíritu conservador (del que también los
estados europeos de la modernidad son su última expresión) y no culminaron su
superación. Pero aquel espíritu fue insuficiente ante los cambios que se
produjeron con la industrialización y que orientó a las sociedades hacia el
futuro: de la sociedad comercial que se basaba en los excedentes artesanales y
agrícolas, se pasó a una industria que ha ido incluyendo la evolución cada vez
más acelerada. Las actitudes fundamentalistas tienen buena parte de su origen
en esta transición difícil y, para muchos, dolorosa.
sábado, 25 de agosto de 2018
Panta rei
“Panta rei” (todo se mueve) afirma Heráclito y Machado, a
comienzos del siglo XX lo poetiza: “…se hace camino al andar y, al volver la
vista atrás, se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar”. Más tarde, León
Felipe le da otro tono: “…pasar por todo una vez, una vez sólo y ligero,
siempre ligero”. Foucault culmina la pérdida de suelo incluso de nuestras más
grandes palabras al afirmar que el ser humano se disolverá como lo hace un
rostro dibujado en la arena de una playa. “El mundo comenzó sin el hombre y
acabará sin él”, dice Levy-Strauss anticipando al autor de “Las palabras y las
cosas”. Colabora Derridá con su deconstrucción (de la que, quizás por
concesión, quiere liberar a la “justicia”). Rorty, no sin cierta ironía, señala
la contingencia del yo y propone entender la filosofía como conversación (el
mundo de la opinión).
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jueves, 23 de agosto de 2018
Fundamentalismo y modernidad
En El País (5-X-2011), al presentar el coloquio sobre el
pensar político de Milosz, se cita a Azar Nafisi: “El fundamentalismo ha
secuestrado a la religión”. Así, la religión no es por sí fundamentalista, ni
el fundamentalismo es por sí religioso. Indaga en los orígenes de la
modernidad, Armstrong, para mostrar la raíz del fundamentalismo: es una
reacción moderna frente a lo moderno. Su primer capítulo, sobre la modernidad
judía, muestra que, aunque anticipan la modernidad, los judíos sufren “la experiencia
dolorosa con la sociedad agresivamente modernizadora de Europa”. La crisis del
judaísmo tradicional los lleva desde el laicismo al pluralismo… y a la
privatización de la fe. Sin embargo, la mayoría judía evolucionó y se mostró
capaz de “dar con nuevas soluciones, algunas de las cuales parecían
escandalosas en la búsqueda de algo nuevo”. ¿No nos refleja?
Sin filosofía en el medievo
De Platón a Foucault va “Temperamentos filosóficos”. Tras
los dos clásicos griegos, aborda a Agustín. Después: el Renacimiento. Nada por
medio. Todo lo pensado durante la Edad Media, que venera a Aristóteles (“el
filósofo”), no es temperamento filosófico –para Sloterdijk-. Para el autor de
“Temperamentos filosóficos”, el de Hipona degrada el amor como recuerdo de lo
bello y lo bueno (Platón) al ver un humano mancillado por herida incurable. No
hay ascenso mediante el pensar hacia la Verdad/Bondad. Queda la gracia
otorgada. Concluye que la razón agustiniana conduce “a la catástrofe cristiana
de la filosofía”. Si Dios está por medio, ya no hay filosofía y el amor no
salva. El esfuerzo del pensamiento sólo es filosofía si prescinde del intento
de tematizar la trascendencia. Catástrofe es la añoranza de lo absolutamente
Otro.martes, 21 de agosto de 2018
Los sefardíes
Los
sefardíes son expulsados tras la caída de Granada. En “Los orígenes del
fundamentalismo…” (2010) Armstrong mantiene: se trata del impulso modernizador
de la creación de los estados nacionales (en este caso, España). No es un hecho
típicamente español: “Habían sido deportados de Viena y de Linz, en 1421; de
Colonia, en 1424; de Augsburgo, en 1439; de Baviera, en 1442, y de las ciudades
de la corona de Moravia, en 1454. En Italia…” (y sigue). La expulsión sefardí
es un paso en la avanzada de la modernidad. Nace un nuevo misticismo judío, en
Galilea, con Isaac Luria (1534-1572), como reacción pronta al conflicto entre
la religión heredada y la modernidad (que los destierra). Y se profundiza con
los siglos. El cambio legítimo de la espiritualidad ante los cambios modernos
es una respuesta moderna. ¿Cuándo apunta hacia el fundamentalismo?lunes, 20 de agosto de 2018
Historicismo
Popper llama “historicismo” a la historia al modo de una
ciencia de la predicción: la pretensión del materialismo histórico de juzgar la
sociedad como un proceso que tiene una meta (el paraíso socialista) es un
historicismo. Algunas personas pretenden interpretar el cristianismo como un
historicismo: juzgan la historia de estos dos mil años como un camino legible
de realización del Reino de Dios. El problema es doble: eso significa que
creemos posible una mirada a la historia total para determinar su sentido y, en
segundo lugar, supone creer que el éxito o el fracaso de determinados proyectos
históricos avala la idea de redención cristiana. Eso choca con que el Cristo,
su fundador, no triunfó personalmente y, además, defendió que lo que sucedía a
cualquiera de los menos significativos para la sociedad era, sin embargo, muy
significativo para el Reino.
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