miércoles, 15 de agosto de 2018

Búsqueda sin término

En conferencia pronunciada en 1958, Popper invita a los escuchantes a no admitir crédulamente su reflexión. Asegura que no es un profeta de un nuevo rumbo en la filosofía. Defiende que la discusión crítica hace grande al pensamiento y a la persona: “La postura razonable, racional, crítica, sólo será el resultado de la crítica de otros y que uno sólo puede llegar a la autocrítica por medio de la crítica de otros”. No convierte esto a la filosofía en una mera conversación (Rorty). Tampoco en una expresión sin más de la cultura en la que se plasma (Levi-Strauss). Es probable que la personalidad y los modos de los filósofos estructuralistas y postestructuralistas parezcan en ocasiones el trabajo de “pensadores temerarios” que buscan el aplauso, el escándalo o, directamente, la publicidad. “Búsqueda sin término”, titula Popper a su autobiografía en 1976.

martes, 14 de agosto de 2018

La revolución americana


Los padres de la revolución americana son ilustrados. Plasman en la declaración de independencia los ideales de las luces. Pero su revolución cuenta con el movimiento cristiano del “Gran Despertar (1750)”:  predica conversión y redención, rompe las iglesias y da significado espiritual a la palabra “libertad”. Señala Armstrong que las trasformaciones sociales necesitan, con frecuencia, un doble ethos: el del progreso/razón y el de la mítica/espiritualidad. La lógica de la guerra  (la que establece la necesidad de un estado propio en la lucha de intereses en juego) se alía con la lógica del retorno a la fe y la instauración en la tierra del Reino de Dios. Pero siempre que se proclama el Reino y se lucha por él, finalmente acontece la Institución; y deja, una vez más, el regusto del incumplimiento del segundo mandamiento: no usarás el nombre de Dios en vano.

lunes, 13 de agosto de 2018

La discusión crítica

Considera Popper (La responsabilidad de vivir, 1994) que es un filósofo anticuado: defiende la razón y la ilustración. Kant, a su juicio, sería el último grande de esta corriente, aunque reconoce en Russell un filósofo de crédito que es capaz de argumentar con la claridad y la profundidad que requiere cualquier discusión crítica. La filosofía es crítica. Si una filosofía no cuestiona lo que otro pensamiento ha formulado, no servirá para avanzar. La mejor escuela de filosofía, a su juicio, es la que es capaz de superar lo dicho por su maestro. Pero lo que hace de Popper un pensador anticuado sería, a su juicio, que cree que la discusión crítica, la que atiende a los hechos y a los argumentos, es el marco para que la filosofía sea juez de su época. En esto sigue a Hofmannsthal: “La filosofía es el juez de una época; mal asunto cuando en lugar de esto se convierte en su expresión”.

domingo, 12 de agosto de 2018

Renacimiento y wahhabismo

En buena medida, se puede decir que el Renacimiento nace del “retorno a las fuentes”, y es por eso que tiene todo el sentido el nombre de la nueva época: se trata de renacer, de hacer nacer lo que antes ya había estado. Armstrong nos muestra que entre 1703 y 1792 vive, en Arabia, Muhammad Ibn Abd al-Wahhab, que rechaza todas las enseñanzas medievales y propone un retorno a las fuentes: quiere crear una comunidad que engancha directamente con la experiencia fundante del Islam en el siglo VII. Además, para imponerlo, se opone a los sultanes otomanos que gobiernan con la Sharía desde Constantinopla. También recurre a la violencia con el pueblo con métodos agresivos y discriminatorios. ¿Qué hace del retorno a las fuentes de los renacentistas un progreso y el de los wahhabistas una premonición de todos los fundamentalismos?

jueves, 9 de agosto de 2018

Las enfermedades matan


La arqueología de la locura y de la enfermedad son el motor que dinamiza el pensamiento del autor de “Las palabras y las cosas” (Foucault). Recoge su camino Derrida que parece empeñado en deconstruir los valores quizás en la convicción de que esa deconstrucción muestre algo más que el hecho de que nuestros valores son construidos. Acontece, sin embargo, que la pregunta importante no es por el método, sino por el resultado: el lenguaje deconstruido no es importante por haber sido construido, sino por ser útil para la comunicación. Deconstruir la valoración de la ciencia médica no invalida el hecho de que las enfermedades matan. Byung-Chul Han sostiene que el efecto de la deconstrucción está ya aquí: no hay negatividad, no hay prohibición, no hay momento del no. No hay por tanto creatividad. Todo fluye. Todo es liso. El “Me gusta” vacía.

miércoles, 8 de agosto de 2018

Atrapar el tiempo a la carrera

Pretendemos atrapar el tiempo con nuestra carrera. Todo está disponible y depende solo de nuestra respuesta al estímulo. Sin el momento del no, en nuestra cultura, no hay contemplación. Ya Nietzsche observa que es necesaria la pervivencia de la figura del maestro para enseñar a mirar. La sociedad de la eficiencia necesita velocidad: pasamos de caminar a correr. No hay mejora, sólo más prisa. Todo es positivo. Byung-Chul Han señala que no hay creatividad si todo es positivo: todo se hace más liso, más “me gusta”. De ese modo, la actividad muy activa es la menos activa: no hay cambio, solo lo mismo a mayor velocidad (“La sociedad del cansancio”, 2010). Sin el momento del no, no es posible la espiritualidad. Entronca con las tradiciones clásicas: sin abnegación, la persona no tiene acceso a su interioridad, tampoco a la contemplación (Loyola).

martes, 7 de agosto de 2018

Aprender con las mujeres

Si un valor cultural se hace religioso, su fundamentación parece más determinante. Mariola López RCJ analiza en un artículo disponible en internet la relación de las mujeres con Jesús. Habla de puertas que se cruzan: profusos y de calidad son los encuentros de Jesús con las mujeres en un contexto en el que no se valoran bien (es impensable que un rabino tenga una mujer discípula). Jesús aprende también al abrirse a una relación tan original: incorpora de gestos y lenguajes vinculados al servicio, la corporalidad, las tareas domésticas, el cuidado, la amplitud de la misión o la totalidad de la entrega. Aunque los relatos evangélicos así lo muestran, el poderío cultural de lo que ahora denominamos “patriarcado” (sin referencias a la tradición de Israel) invisibiliza incluso en su Iglesia el respaldo enorme de Jesús a las mujeres detrás de nuestras prácticas milenarias.

lunes, 6 de agosto de 2018

Institución y carisma


Todas las instituciones sistematizan la realidad para poder responder a ella. La intuición que las puso en marcha se muere si se tiene éxito en la respuesta. El autor del Apocalipsis lo deja ver en la carta al Ángel de la comunidad de Éfeso: después de indicar que todo se hizo bien, se señala: “dejaste tu amor del principio”. Lo que hacemos, parece, genera lazos y cadenas, nos ata. La pura gratuidad que anida en nuestro deseo más profundo se deshilacha a medida que describimos el objeto de nuestra actuación y evaluamos sus resultados, sus efectos, su impacto. Buber intuye que lo trascendente adquiere siempre forma antropomórfica, pero mantiene su halo de misterio. No hay Iglesia de éxito a la que no le pasen factura las necesidades objetivadoras de la institución. Sin embargo, institución y carisma van de la mano.

domingo, 5 de agosto de 2018

Contraste y amor


En el siglo I hay en la ciudad de Éfeso (hoy Turquía, en el Egeo) una comunidad cristiana tan relevante como para que aparezca entre las cartas a las iglesias del Apocalipsis. Es una minoría en una ciudad con otros valores dominantes. Vive entre conflictos y se configura en modo resistencia. También tiene que lidiar dentro con propuestas de pacto o arreglo impulsados por “falsos profetas”. La comunidad y sus gentes adquieren costumbres, hábitos que la posicionan con identidad propia frente a personas ajenas y frente a quienes desde dentro quisieran alejarla de su fe. La institucionalización funciona. Pero el autor del escrito advierte: “pierdes tu amor del principio”. La normalización de la identidad comunitaria vence enemigos y evita desvíos, pero pierde capacidad de contraste y de amor. No sólo en Éfeso. No sólo en el cristianismo.

jueves, 2 de agosto de 2018

A correr


Sin capacidad contemplativa, cansados de caminar, corremos. La carrera no es una respuesta contemplativa que rompa de forma creativa la lógica de la caminata, sencillamente, acelera el proceso (Byung Chul Han, “La sociedad del cansancio”, 2010). Nuestro entorno cambia a enorme velocidad. No hay un mandato externo, nadie que imponga un ritmo. Ya no vivimos en un tiempo disciplinario. El liberalismo se reforzó en Mayo del 68 y caducó las normas, los valores culturales y las tradiciones. Quedó libre, disponible para que todo sujeto lo internalice. Hoy todo fluye (Bauman) y en su fluir descubrimos que podemos quedar obsoletos. Primamos el cambio. Ya no es necesaria la orden externa. Cada uno se autoperfecciona, cada uno se autoexplota. Dejamos de caminar y comenzamos a correr. Pretendemos atrapar el tiempo con nuestra carrera.

miércoles, 1 de agosto de 2018

Mujer extranjera


Presenta el evangelista Marcos una escena sorprendente: una mujer, extranjera para más inri, enmienda la plana al Señor del cristianismo. Él asegura que su misión se circunscribe al pueblo de Israel; ella llama la atención con una metáfora humilde (perros que comen de lo que cae de la mesa de sus amos) sobre la necesidad de una atención más amplia. Una de las señas del cristianismo será su catolicidad, es decir, su universalidad: todos los pueblos, todas las gentes, todas las razas, hombres y mujeres, ricos y pobres. La universalidad del cristianismo no proviene de la herencia de los patriarcas; ya está apuntada en algunas interpretaciones de los profetas; pero se hace narración en esta mujer sirofenicia que corrige al que Juan denominará el “Logos”. El feminismo tiene en la teología un arma cargada de futuro. Ella, extranjera, cambia el relato.

martes, 31 de julio de 2018

El corazón tiene razones

La filosofía es paso del mito al logos. Lo situamos en el entorno de los presocráticos de la antigua Grecia. Sin embargo, como hace notar Nietzsche en “El origen de la tragedia”, con la filosofía convive el oráculo de Delfos y los ritos de Dionisos. El esfuerzo de racionalidad tiene límites. Se habla de inteligencias múltiples y hace medio siglo lo expresó poéticamente Saint Exupery: “El corazón tiene razones que la razón no entiende”. Aceptamos que nuestros sentidos funcionan con unas reglas que dejan fuera una parte importantísima de la realidad. Reconocemos patrones, dice la neurociencia. Los principios de la lógica suponen siempre un conocer tematizable y acotado en proposiciones o predicados. Algo no encaja. Sin embargo, la pura apelación al irracionalismo, por incluir lo dejado fuera, expulsa también mucho.

domingo, 29 de julio de 2018

Vanidad


Que el mundo es cosmos (orden) y no caos viene de Grecia (verdad es que cierta tradición bíblica colabora: al principio era un caos, pero el Espíritu aleteaba sobre las aguas). Los griegos y su orden, sin embargo, tienen a Dionisos, que apunta hacia el gozo y el éxtasis, pero también a contradicción y desorden. Nietzsche ve en esta divinidad helena la mejor versión de lo real, lejos de la metafísica y el idealismo alemán. La verdad es que somos nada. Nietzsche asume la conclusión de la tragedia griega (“…un ayer que pasó”, dice la Biblia). Levi-Strauss se vive como inventario contingente de instituciones que han de desaparecer y para las que no quedará siguiera un sujeto de memoria, un arqueólogo de rescate: el mundo comenzó sin el hombre y acabará sin él. Solo borrachos podemos aceptar la verdad. Vanidad de vanidades, todo vanidad.